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Semetabaj Hispano: Espiritualidad, pastoral, cultura y amistad.

Santa Eufemia en la ermita y en la iglesia

Santa Eufemia en la ermita y en la iglesia

En la ermita cuida nuestros campos y trabajos; en la iglesia, nuestras casas y nuestra convivencia.

Gracias, santa Patrona, por esos finos cuidados. Gracias tambien por esta bonita fiesta que te hemos celebrado. Bendice nuestro pueblo!

Los más felices en la fiesta

Los más felices en la fiesta

Las fiestas patronales son una fiesta de familia. Acuden todos los hijos al banquete familiar, pero les aburre la conversación de siempre y la compañía de la madre se les hace menos atrayente que la de los amigos. Y dejan pronto la casa.

Solo un hijo, se queda con la madre porque entiende que estar en casa es una belle fiesta y estar con la madre la mayor alegría.

Al anochecer se reunen todos y cuentan como pasaron la fiesta. Unos dicen que se fueron al ciene y la película terminó aburriéndoles. Otros que estuvieron con los amigos bebiendo y bailando, pero que no fue tan divertido como esperaban y que bebieron demasiado y les duele la cabeza.

El que se quedó con la madre dice que se le hizo corto el tiempo y que, además la madre habló de muchas cosas de la familia y hasta que decidió, por fin, repartir la herencia. A los hijos que les gusta festejar fuera de casa les deja todo el vino que haya en la casa cuando ella muera; y a él, el hijo que gusta de la casa y estar con la madre, heredará la viña y la bodega. 

Es decir, que ganamos celebrando la fiesta sin olvidar a su protagonista, nuestra santa patrona, porque estar con ella nos hace felices y herederos de una herencia imperecedera.

Brilla en la fiesta la iglesia parroquial de Villamediana

Brilla en la fiesta la iglesia parroquial de Villamediana

Con la imagen que estaba en la ermita, hacia la iglesia

Con la imagen que estaba en la ermita, hacia la iglesia

En la ermita, oración, veneración de la reliquia y reparto de estampas de Santa eufemia

En la ermita, oración, veneración de la reliquia y reparto de estampas de Santa eufemia

Procesión a la ermita de Santa Eufemia y regreso a la iglesia parroquial

Procesión a la ermita de Santa Eufemia y regreso a la iglesia parroquial

Un buen coro y gran participación de fieles

Un buen coro y gran participación de fieles

Ofrenda de frutos del campo y del vino y pan para la Eucaristía

Ofrenda de frutos del campo y del vino y pan para la Eucaristía

Preciosa celebración de la Misa de Santa Eufemia en Villamediana

Preciosa celebración de la Misa de Santa Eufemia en Villamediana

Con seis sacerdotes concelebrantes, autoridades y pueblo, celebrando con entusiasmo y devoción a nuestra Santa Patrona. Magnífico coro de treinta voces, ofrendas de frutos de nuestros cantos, y, tras la misa, procesión a la ermita, intercambio de imágenes y veneración de la reliquia de la Santa ¡Preciosa celebración!

Feliz fiesta de Santa Eufemia!

Feliz fiesta de Santa Eufemia!

A toda la querida feligresía de Villamediana. Que disfruten, se alegren y losbendiga nuesta Santa Patrona.

Mañana Misa y Procesión a las 12h. Todos invitados. FELIZ FIESTA!

A la Virgen de los Dolores en su fiesta de hoy

A la Virgen de los Dolores en su fiesta de hoy

Tus dolores, Madre, al pie de la Cruz, son para nosotros consuelo y salud.

Ruega por nosotros y ayúdanos, Virgen de Dolores, Mater Dolorosa.

Ofrenda floral a Santa Eufemia

Ofrenda floral a Santa Eufemia

Llena de cariño y deseo de contar con su bendición y protección. Muchas familias, niños, jóvenes y mayores. Alegría y devoción a raudale. Gran éxito las estampas y la biografía de Santa Eufemia.

CURSO DE ACTUALIZACIÓN PASTORAL: LA CONVERSIÓN PASTORAL DE LA PARROQUIA. RETOS, EXPERIENCIAS Y PROPUESTAS

CURSO DE ACTUALIZACIÓN PASTORAL: LA CONVERSIÓN PASTORAL DE LA PARROQUIA. RETOS, EXPERIENCIAS Y PROPUESTAS

Tendrá lugar mañana en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra y pienso asistir a él con algunos compañeros párrocos. El programa me parece muy interesante. Así que espero merezca la pena participar. Ojalá se animen muchos.

MIÉRCOLES 14 DE SEPTIEMBRE PONENCIA INAUGURAL

10:00 Claves para una evangelización esperanzada y eficaz Excmo. y Revmo. Mons. Leonardo Lemos, Obispo de Orense

10:45 MESA REDONDA: PARA LLEGAR A TODOS » Acción caritativa: D. José Manuel Horcajo, Parroquia San Ramón Nonato, Puente de Vallecas, Madrid » Acción social: Dña. Sofía Collantes, Coordinadora de “Tantaka”, Universidad de Navarra »

Piedad popular: Prof. D. Fermín Labarga, Facultad de Teología. Universidad de Navarra 12:00 Diálogo con los tres ponentes

13:00 Conversión misionera: de la autopreservación a la corresponsabilidad Prof. D. Diego Zalbidea, Facultad de Derecho Canónico. Universidad de Navarra

16:00 MESA REDONDA: EL GRAN RETO: LOS JÓVENES » Principales desafíos: D. Javier Pérez Más, Vicario episcopal, Zaragoza » Pastoral vocacional: D. Miguel Garisoain, Delegado Pastoral Vocacional, Pamplona » Acompañamiento espiritual: D. Fulgencio Espa, Párroco de Santa María de Nazaret , Madrid. » Actividades con jóvenes: D. José Félix Bricio, Director Espiritual del Seminario Diocesano de Cuenca

17:30 Diálogo con los cuatro ponentes

Este Año en los grupos bíblicos parroquiales leeremos y oraremos con el libro del Apocalipsis

Este Año en los grupos bíblicos parroquiales leeremos y oraremos con el libro del Apocalipsis

Estamos comenzando con ganas el nuevo curso, bajo el pastoreo de nuestro Obispo Don Carlos y tratando de secundar el empuje del Papa Francisco. Buena ocasión para dar un impulso nuevo la lectura orante de la Biblia, que con tanto empeño hemos venido promoviendo en las parroquias a lo largo de años.

Este curso pastoral está previsto en la diócesis leer y orar en los GRUPOS BIBLICOS PARROQUIALES con el libro del Apocalípsis, tras haber dedicado el anterior a San Pablo y dos de sus cartas. Así nos lo aconseja nuestro asesor bíblico, Don Florencio Abajo, experto en la promoción del movimiento bíblico en las diócesis de España. Contaremos, un año más, con su presencia para impartirnos el cursillo introductorio. Muy de agradecer ya que tiene que venirse desde Roma para atendernos con su proverbial solicitud y competencia.

Espero sea un año fecundo y provechoso.

Sexto día de la novena a Santa Eufemia

Sexto día de la novena a Santa Eufemia

Yo, Eufemia de Calcedonia, doy testimonio de mi vida y martirio:

Sufría porque mi familia no compartía mi entusiasmo cristiano y me recriminaba que me apartara de las costumbres, ritos y espectáculos en los que mis padres y familia participaban. Pero como me querían bien, me respetaban y me dejaban cierta libertad, siempre que no les comprometiera  a ellos o a su posición social.

Admiraba, sobre todo, a los míos la solicitud que yo tenía por los pobres y los enfermos, a los que atendía en compañía de otros miembros de la comunidad cristiana. Cuidaba principalmente de algunas viudas que lo pasaban mal y, convencía a mis padres para que me dejaran ayudarles con alimentos y ropa y, algunas veces, incluso con dinero, que ellos no se negaban a darles.

También les admiraba que viviera limpia y castamente  y que no me adornara de joyas y vestidos caros como las demás jóvenes de mi edad y posición. Pero me veían tan feliz en ese extraño y nuevo estado de vida que yo llevaba, que no  me molestaban, sino que me respetaban, e incluso me admiraban.

Y es que mi modelo era María de Nazaret, de quien no me cansaba de oír, en el evangelio que nos leían a la luz de las lámparas al amanecer del domingo, cómo respondió al Ángel cuando le anunció que sería la Madre de Dios: “Aquí está la Esclava del Señor”. En vez de considerarse  emperatriz o gran dama se consideraba una esclava, por eso me cautivaba su humildad y procuraba imitarla.


En Valvanera celebrando a la Virgen y comenzando el curso pastoral

En Valvanera celebrando a la Virgen y comenzando el curso pastoral

Con nuestro Obispo diocesano, Don Carlos, con otros sacerdotes y muchos fieles hemos celebrado a la Virgen de Valvanera en su fiesta patronal diocesana y le hemos ofrecido los planes pastorales del nuevo curso, contando con su ayuda y protección. Precisa tarde, que ha culminado con el canto de Vísperas, como se aprecia en la foto. 

Cuarto día de la novena a Santa Eufemia

Cuarto día de la novena a Santa Eufemia

yo, Eufemia de Calcedonia, doy testimonio de mi vida y martirio:

Recuerdo que recibí el bautismo a los quince años, tras un tiempo de catequesis o catecumenado, y que experimenté que era verdad lo que se leyó en aquella inolvidable y larga vigilia de la noche anterior a la Pascua, cuando en el campo comenzaba a despuntar la primavera, en la que fui bautizada: “Por el bautismo fuimos sepultados con Cristo en la muerte, para que, lo mismo que Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en una vida nueva. Pues si hemos sido incorporados a él en una muerte como la suya, lo seremos también en una resurrección como la suya” (Carta de San Pablo a los Romanos 6, 4-5). La fortaleza y el empuje recibido en ese día no me abandonaron ni siquiera a la hora de mi muerte martirial.

Aún menos olvidaré aquella comunión que siguió al bautismo en la que un anciano, al que los cristianos llamamos obispo, realizó con gran piedad lo que había yo escuchado en el catecumenado cuando nos leían y comentaban una Carta de San Pablo, que decía: “Porque yo he recibido una tradición, que procede del Señor y que, a mi vez, os he transmitido: que el Señor Jesús, en la noche en que iba a ser entregado, tomó pan y pronunciando la Acción de Gracias, lo partió y dijo: “Esto es mi cuerpo que se entrega por vosotros. Haced esto en memoria mía”. Lo mismo hizo con el cáliz, después de cenar, diciendo: “Este cáliz es la nueva alianza en mi sangre; haced esto cada vez que lo bebáis, en memoria mía”. Por eso, cada vez que coméis de este pan y bebéis del cáliz, proclamáis la muerte del Señor, hasta que vuelva” (Carta de San Pablo a los Corintios 11, 23-26). Desde entonces la comunión me ha dado fuerza y alegría para vivir y fortaleza para morir por Cristo.

Tercer día de la novena a santa Eufemia

Tercer día de la novena a santa Eufemia

Yo, Eufemia de Calcedonia, pongo por escrito el testimonio de mi vida y martirio:

Mi descubrimiento de la fe cristiana, no recuerdo con precisión como fue, pero aún late con fuerza mi corazón cuando pienso en el gozo que experimenté cuando conocí  y participé por vez primera en la reunión de la pequeña comunidad cristiana de mi ciudad, que tenía lugar de manera clandestina, en una casa particular, a la que me llevó, porque se lo pedí con insistencia, una familia de esclavos de mi padre que eran cristianos.

Sentada en el suelo, entre las mujeres que se preparaban para el bautismo, cubiertas con sus velos, escuché que se leían estas palabras que ya nunca he olvidado: “Llevamos este tesoro en vasijas de barro, para que se vea que una fuerza tan extraordinaria es de Dios y no proviene de nosotros. Atribulados en todo, más no aplastados; apurados, más no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, mas no aniquilados, llevando siempre y en todas partes en el cuerpo la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo. Pues, mientras vivimos, continuamente nos están entregando a la muerte por causa de Jesús; para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal” (2ª Carta de San Pablo a los Corintios 4, 7-11). Y ¡cómo sentí desde entonces en mi interior esa fuerza!

Me impresionó lo que escuché y lo que vi, aunque no asistí a toda la ceremonia, pues cuando iban a comenzar lo que llamaban la celebración de los Misterios  (la Misa) nos despidieron a mí y a los catecúmenos. Me entusiasmó la alegría y la valentía de aquellos cristianos calcedonenses y ya no falté a las reuniones del domingo, aunque a veces no me resultaba fácil escabullirme de casa. Pero, como gozaba de la confianza de mis padres, consentían que saliera acompañada de una esclava.

Gran fiesta de la Virgen en Alberite

Gran fiesta de la Virgen en Alberite

Flores, cantos, danzas, liturgia y mucha devoción y entusiasmo. Todo es poco por la Virgen. Felicidades, María!

Primer día de la Novena a Santa Eufemia

Primer día de la Novena a Santa Eufemia

Yo, Eufemia de Calcedonia,… 

hija de la noble Teodora y de su esposo Filofronio, Senador municipal, nací el año 285 en mi querida Ciudad de Calcedonia,  perteneciente hoy a Turquía y entonces al extenso imperio Romano, gobernado, en aquel momento desde la lejana Roma por Diocleciano, en cuyo mandato imperial perdí violentamente la vida con sólo dieciocho años, pongo por escrito el testimonio de mi vida y martirio, para gloria de Cristo y estímulo de mis hermanos cristianos.

El ambiente de mi infancia

En mi lengua materna, que es la griega, mi nombre significa  “bien hablada”,  y recuerdo que debía corresponder a mi modo infantil de expresarme, porque mis balbuceos y comentarios causaban gracia a mi familia y a quienes tenían trato conmigo.

Por la  posición económica de mis padres crecí en un ambiente desahogado, de algún lujo, y al mismo tiempo exigente y bastante ordenado, con criados que nos atendían a mí y a los trabajos de la casa y que cuando fui creciendo descubrí que eran esclavos, que no podían disponer de sus personas ni de sus familia y que dependía en todo de la voluntad de sus amos, en este caso mis padres.

Uno de los esclavos se ocupó de mi educación elemental enseñándome a leer, escribir y contar en mi propia casa, pero eran sobre todo mis padres y familiares los que me inculcaban un comportamiento noble y correcto, que me ayudaba a relacionarme con otros niños de familias de nuestro mismo entorno. Me inculcaban también creencias y comportamientos religiosos que atemorizaba mi sensibilidad infantil, en vez de provocarme sentimientos piadosos y generosos. Recuerdo con especial desagrado y aun cierto temor las oscuras ceremonias y los espectáculos  crueles en honor de los dioses. Mi corazón entusiasta no encontraba satisfacción en aquello y buscaba a tientas otro sentido para mi vida.