Con la imagen que estaba en la ermita, hacia la iglesia
Con seis sacerdotes concelebrantes, autoridades y pueblo, celebrando con entusiasmo y devoción a nuestra Santa Patrona. Magnífico coro de treinta voces, ofrendas de frutos de nuestros cantos, y, tras la misa, procesión a la ermita, intercambio de imágenes y veneración de la reliquia de la Santa ¡Preciosa celebración!
Tendrá lugar mañana en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra y pienso asistir a él con algunos compañeros párrocos. El programa me parece muy interesante. Así que espero merezca la pena participar. Ojalá se animen muchos.
MIÉRCOLES 14 DE SEPTIEMBRE PONENCIA INAUGURAL
10:00 Claves para una evangelización esperanzada y eficaz Excmo. y Revmo. Mons. Leonardo Lemos, Obispo de Orense
10:45 MESA REDONDA: PARA LLEGAR A TODOS » Acción caritativa: D. José Manuel Horcajo, Parroquia San Ramón Nonato, Puente de Vallecas, Madrid » Acción social: Dña. Sofía Collantes, Coordinadora de “Tantaka”, Universidad de Navarra »
Piedad popular: Prof. D. Fermín Labarga, Facultad de Teología. Universidad de Navarra 12:00 Diálogo con los tres ponentes
13:00 Conversión misionera: de la autopreservación a la corresponsabilidad Prof. D. Diego Zalbidea, Facultad de Derecho Canónico. Universidad de Navarra
16:00 MESA REDONDA: EL GRAN RETO: LOS JÓVENES » Principales desafíos: D. Javier Pérez Más, Vicario episcopal, Zaragoza » Pastoral vocacional: D. Miguel Garisoain, Delegado Pastoral Vocacional, Pamplona » Acompañamiento espiritual: D. Fulgencio Espa, Párroco de Santa María de Nazaret , Madrid. » Actividades con jóvenes: D. José Félix Bricio, Director Espiritual del Seminario Diocesano de Cuenca
17:30 Diálogo con los cuatro ponentes
Estamos comenzando con ganas el nuevo curso, bajo el pastoreo de nuestro Obispo Don Carlos y tratando de secundar el empuje del Papa Francisco. Buena ocasión para dar un impulso nuevo la lectura orante de la Biblia, que con tanto empeño hemos venido promoviendo en las parroquias a lo largo de años.
Este curso pastoral está previsto en la diócesis leer y orar en los GRUPOS BIBLICOS PARROQUIALES con el libro del Apocalípsis, tras haber dedicado el anterior a San Pablo y dos de sus cartas. Así nos lo aconseja nuestro asesor bíblico, Don Florencio Abajo, experto en la promoción del movimiento bíblico en las diócesis de España. Contaremos, un año más, con su presencia para impartirnos el cursillo introductorio. Muy de agradecer ya que tiene que venirse desde Roma para atendernos con su proverbial solicitud y competencia.
Espero sea un año fecundo y provechoso.
yo, Eufemia de Calcedonia, doy testimonio de mi vida y martirio:
Recuerdo que recibí el bautismo a los quince años, tras un tiempo de catequesis o catecumenado, y que experimenté que era verdad lo que se leyó en aquella inolvidable y larga vigilia de la noche anterior a la Pascua, cuando en el campo comenzaba a despuntar la primavera, en la que fui bautizada: “Por el bautismo fuimos sepultados con Cristo en la muerte, para que, lo mismo que Cristo resucitó de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en una vida nueva. Pues si hemos sido incorporados a él en una muerte como la suya, lo seremos también en una resurrección como la suya” (Carta de San Pablo a los Romanos 6, 4-5). La fortaleza y el empuje recibido en ese día no me abandonaron ni siquiera a la hora de mi muerte martirial.
Aún menos olvidaré aquella comunión que siguió al bautismo en la que un anciano, al que los cristianos llamamos obispo, realizó con gran piedad lo que había yo escuchado en el catecumenado cuando nos leían y comentaban una Carta de San Pablo, que decía: “Porque yo he recibido una tradición, que procede del Señor y que, a mi vez, os he transmitido: que el Señor Jesús, en la noche en que iba a ser entregado, tomó pan y pronunciando la Acción de Gracias, lo partió y dijo: “Esto es mi cuerpo que se entrega por vosotros. Haced esto en memoria mía”. Lo mismo hizo con el cáliz, después de cenar, diciendo: “Este cáliz es la nueva alianza en mi sangre; haced esto cada vez que lo bebáis, en memoria mía”. Por eso, cada vez que coméis de este pan y bebéis del cáliz, proclamáis la muerte del Señor, hasta que vuelva” (Carta de San Pablo a los Corintios 11, 23-26). Desde entonces la comunión me ha dado fuerza y alegría para vivir y fortaleza para morir por Cristo.
Yo, Eufemia de Calcedonia, pongo por escrito el testimonio de mi vida y martirio:
Mi descubrimiento de la fe cristiana, no recuerdo con precisión como fue, pero aún late con fuerza mi corazón cuando pienso en el gozo que experimenté cuando conocí y participé por vez primera en la reunión de la pequeña comunidad cristiana de mi ciudad, que tenía lugar de manera clandestina, en una casa particular, a la que me llevó, porque se lo pedí con insistencia, una familia de esclavos de mi padre que eran cristianos.
Sentada en el suelo, entre las mujeres que se preparaban para el bautismo, cubiertas con sus velos, escuché que se leían estas palabras que ya nunca he olvidado: “Llevamos este tesoro en vasijas de barro, para que se vea que una fuerza tan extraordinaria es de Dios y no proviene de nosotros. Atribulados en todo, más no aplastados; apurados, más no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, mas no aniquilados, llevando siempre y en todas partes en el cuerpo la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo. Pues, mientras vivimos, continuamente nos están entregando a la muerte por causa de Jesús; para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal” (2ª Carta de San Pablo a los Corintios 4, 7-11). Y ¡cómo sentí desde entonces en mi interior esa fuerza!
Me impresionó lo que escuché y lo que vi, aunque no asistí a toda la ceremonia, pues cuando iban a comenzar lo que llamaban la celebración de los Misterios (la Misa) nos despidieron a mí y a los catecúmenos. Me entusiasmó la alegría y la valentía de aquellos cristianos calcedonenses y ya no falté a las reuniones del domingo, aunque a veces no me resultaba fácil escabullirme de casa. Pero, como gozaba de la confianza de mis padres, consentían que saliera acompañada de una esclava.
Yo, Eufemia de Calcedonia,…
hija de la noble Teodora y de su esposo Filofronio, Senador municipal, nací el año 285 en mi querida Ciudad de Calcedonia, perteneciente hoy a Turquía y entonces al extenso imperio Romano, gobernado, en aquel momento desde la lejana Roma por Diocleciano, en cuyo mandato imperial perdí violentamente la vida con sólo dieciocho años, pongo por escrito el testimonio de mi vida y martirio, para gloria de Cristo y estímulo de mis hermanos cristianos.
El ambiente de mi infancia
En mi lengua materna, que es la griega, mi nombre significa “bien hablada”, y recuerdo que debía corresponder a mi modo infantil de expresarme, porque mis balbuceos y comentarios causaban gracia a mi familia y a quienes tenían trato conmigo.
Por la posición económica de mis padres crecí en un ambiente desahogado, de algún lujo, y al mismo tiempo exigente y bastante ordenado, con criados que nos atendían a mí y a los trabajos de la casa y que cuando fui creciendo descubrí que eran esclavos, que no podían disponer de sus personas ni de sus familia y que dependía en todo de la voluntad de sus amos, en este caso mis padres.
Uno de los esclavos se ocupó de mi educación elemental enseñándome a leer, escribir y contar en mi propia casa, pero eran sobre todo mis padres y familiares los que me inculcaban un comportamiento noble y correcto, que me ayudaba a relacionarme con otros niños de familias de nuestro mismo entorno. Me inculcaban también creencias y comportamientos religiosos que atemorizaba mi sensibilidad infantil, en vez de provocarme sentimientos piadosos y generosos. Recuerdo con especial desagrado y aun cierto temor las oscuras ceremonias y los espectáculos crueles en honor de los dioses. Mi corazón entusiasta no encontraba satisfacción en aquello y buscaba a tientas otro sentido para mi vida.
En la diócesis tenemos la cita para el comienzo en Valvanera, el domingo 14, y en la parroquia, el 16 con la fiesta patronal de Santa Eufemia: todo listo para poner a los pies de la Virgen y de nuestra santa patrona los planes para el nuevo curso. Comenzamos con esperanza y esperamos concluir con eficacia y con alegría ¡Feliz comienzo!
Santa Eufemia, te admiramos y, contemplando tu imagen, Mártir llena de coraje, con cariño te rezamos:
Cuida bien de nuestro pueblo, proteje nuestras familias, que se olviden las rencillas y todos nos ayudemos.
¡Patrona, Santa Eufemia, escúchanos desde el cielo!
Para agradecer y para pedir, para reunirse festivamente y compartir, para celebrar, como se merece, el Día del Señor ¡Feliz semana!
Tendrá lugar en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra y pienso asistir a él con algunos compañeros párrocos. El programa me parece muy interesante. Así que espero merezca la pena participar. Ojalá se animen muchos.
MIÉRCOLES 14 DE SEPTIEMBRE PONENCIA INAUGURAL
10:00 Claves para una evangelización esperanzada y eficaz Excmo. y Revmo. Mons. Leonardo Lemos, Obispo de Orense
10:45 MESA REDONDA: PARA LLEGAR A TODOS » Acción caritativa: D. José Manuel Horcajo, Parroquia San Ramón Nonato, Puente de Vallecas, Madrid » Acción social: Dña. Sofía Collantes, Coordinadora de “Tantaka”, Universidad de Navarra »
Piedad popular: Prof. D. Fermín Labarga, Facultad de Teología. Universidad de Navarra 12:00 Diálogo con los tres ponentes
13:00 Conversión misionera: de la autopreservación a la corresponsabilidad Prof. D. Diego Zalbidea, Facultad de Derecho Canónico. Universidad de Navarra
16:00 MESA REDONDA: EL GRAN RETO: LOS JÓVENES » Principales desafíos: D. Javier Pérez Más, Vicario episcopal, Zaragoza » Pastoral vocacional: D. Miguel Garisoain, Delegado Pastoral Vocacional, Pamplona » Acompañamiento espiritual: D. Fulgencio Espa, Párroco de Santa María de Nazaret , Madrid. » Actividades con jóvenes: D. José Félix Bricio, Director Espiritual del Seminario Diocesano de Cuenca
17:30 Diálogo con los cuatro ponentes
JUEVES 15 DE SEPTIEMBRE
10:00 MESA REDONDA: LA FAMILIA » Claves para el éxito en la vida matrimonial y familiar: D. Joan Costa, Párroco de la Mare de Déu de Betlem, Barcelona, y Profesor de la Facultad de Teología de Cataluña. »
La parroquia: hospital de campaña para la familia: D. Jesús Higueras, Párroco de Santa María de Caná, Pozuelo de Alarcón.
11:30 Diálogo con los dos ponentes
12:30 Qué podemos aprender del Papa Francisco en la comunicación de la fe Prof. D. Juan Manuel Mora, Vicerrector de Comunicación de la Universidad de Navarra
13:30 Conclusión
Con esta moderna imagen de San Martín, partiendo su capa con un pobre, quiero reflexionar hoy sobre la caridad en la vida parroquial, que no tiene vacaciones.
Por eso en esta parroquia seguimos atendiendo, gracias a la generosidad de voluntarios y voluntarias, a las familias que llegan pidiendo ayuda o a los transeuntes que pasan por aquí.
Y, como San Martín, partimos la pequeña capa que nos cubre para que otros encuentren también protección. No solucionamos todos los problemas, pero arreglamos algunos ¡Ago es!
Con la celebración de la fiesta de hoy he cuminado en la parroquia estos días en honor de la Asunción de la Virgen, titular de la parroquia, a quien hemos encomendado la protección y guía de la comunidad parroquial. Ella nos lleva de su mano maternal desde el cielo.
La celebramos cada año al domingo siguiente a la fiesta Titular de la Asunción. Es una ocasión de acción de gracias, de reflexión y de proyectos.
Damos gracias por la labor evangelizadora parroquial, que ayuda a los níños, jóvenes y adultos a conocer y vivir su fe.
Damos gracias por la liturgia que nos pone en contacto con Dios, nos renueva y nos eleva.
Y damos gracias por la labor caritativa parroquial que atiende cada años a muchas familias que necesitan ayuda.
Y, junto a la acción de gracias, una reflexión comunitaria para ver qué podemos mejorar. Nuestros proyectos son de implementar la pastoral familiar, la juvenil y la litúrgica. Esperamos conseguirlo con la colaboración de todos los feligreses y la intercesión de Santa María de la Asunción.
Parte como predicador y parte como sencillo participante. Pero en uno y otro caso, de gran provecho espiritual.
Tras haber celebrado por todo lo alto a Santa María de la Asunción como titular de mi parroquia de Villamediana, recordando también a los sololatecos que hoy habrán celebrado su fiesta patronal, mañana predicaré en Navarrete en la fiesta de su patrono San Roque lo siguiente:
1) San Roque, un modelo de Fe. Porque creía en el evangelio sabía que la felicidad no está en el vicio, sino en el servicio. Y hecho peregrino de su pueblo Montpelier a Roma y de Roma a Montpelier, se detiene en su camino para atender a los enfermos de peste, viendo en ellos al mismo Cristo, porque creía en el evangelio y lo practicaba.
2) San Roque, modelo de Caridad: Quiso a todos, hasta los apestados a quienes nadíe quería y todos temían. Quiso y ayudó a los enfermos de la Romania, de Acuapendente, de Roma y de Piacenza. Y cuando él mismo se contagió por ayudarles no se llenó de odio sino que los siguió queriendo, sintiéndose uno de ellos y no sintiéndose víctima.
3) San Roque, modelo de Esperanza: Y contagiado, confió en la sanidad de los hombres, pero más en Dios que puede sanar cuando no alcanza sólo lo humano. Y Dios confirmó su esperanza: a través de un perrillo que lo visitaba, el amo del perro se enteró de su necesidad y le ayudó a curarse. Y es que la esperanza no defrauda y se confirma que Dios se las ingenia para mover a los hombres, aunque sea valiéndose de un perro. Por ello no es de extrañar la merecida fama del "perro de San Roque"y que tenga también su parte en esta fiesta.