Otros peregrinos de San Felices en Haro
La gran estatua del santo anacoreta corona los riscos de este lugar declarado el mejor rincón de España. Con tan buena compañía aún es mejor.
La gran estatua del santo anacoreta corona los riscos de este lugar declarado el mejor rincón de España. Con tan buena compañía aún es mejor.
He disfrutado y descansado en este agreste y bello rincón de La Rioja, donde se santificó San Felices, rodeado de pidras, pero también cerca de un vergel de ricos viñedos.
Tanto el pueblo como la familia han dado y siguen dando vocaciones sacerdotales y religiosas. Los traigo al blog, con motivo del fallecimiento de uno de los hijos sacerdotes de Huércanos, que contaba en su familia con con otro sobrino sacerdote, actualmente Arzobispo, y con un sobrino nieto, sacerdote tambien. Se trata de Don Celso Morga Narro, fallecido hoy a los noventa y un años de edad.
Hoy lo hemos enterrado con agradecimiento a Dios por su fecunda vida sacerdotal. Ha presidido la ceremonia su sobrino, actual arzobispo de Badajoz, Monseñor Celso Morga, acompañado por nuestro obispo, Don Juan José; hemos concelebrado con ellos más de cincuenta sacerdotes, entre los que ha ocupado un lugar destacado el sobrino nieto, Don Jesús, uno de los sacerdotes más jóvenes de nuestra diócesis.
No he dejado de pensar, en tan emotivo, fervoroso y muy concurrido funeral, en la bendición que son para la Iglesia familias, como la de Don Celso, y pueblos, como el suyo. Y qué dicha para esta familia y para este pueblo, tener esos sacerdotes que saben ser todo para Dios y nada para sí, como lo ha sido Don Celso.
Ha completado sesenta y seis años de sacerdocio, siempre en el ministerio parroquial, diez y ocho de ellos dedicados a misionar en Brasil, y los últimos de su vida, con serenidad y fortaleza, ofreciendo su penosa y larga enfermedad por la Iglesia y los sacerdotes.
Hemos pedido en la Misa por su eterno descanso, pero también para que Dios siga bendiciendo a su Iglesia con vocaciones sacerdotales, recias y fecundas como la de Don Celso. Descanse en paz.
Hace un año me visitó y hoy lo recuerdo con agradecimiento y pido por su salud todos los días.
Si queremos estar felices con María, escuchemos como ella la Palabra de Dios. Tenemos la suerte de contar con esta querida Parroquia de la Asunción, que nos ofrece esa palabra divina con abundancia: en la predicación, en la catequesis. Escuchémosla con afecto y abramos a ella nuestro corazón ¡lo rejuvenecerá y lo preparará para el encuentro feliz con María, un día, en el cielo!
Y para contar con la Gracia divina, como María, recibamos con gratitud y bien preparados, también en la Parroquia, los sacramentos. Así cambiará nuestra vida y podremos cambiar el mundo. Con ayuda de María ¡se puede! Que así sea.
Con solemnes vísperas y Misa por todo lo alto hemos comenzado en la parroquia su fiesta titular. La Virgen se lo merece todo.
Por el precioso retablo con que han enriquecido la Catedral de Sololá, en la que tantos inolvidables momentos pasé durante veinte años, soñando siempre con poder realizar lo que hoy, gozosamente, han realizado mis buenos amigos sololatecos.
Los felicito de corazón y estoy seguro que la Virgen de la Asunción, les sonríe desde el cielo, representado tan bellamente en el nuevo retablo ¡Felicidades!
Es mi pueblo natal y su viejo frontón, testigo de mis juegos de infancia, ha dado paso a esta bonita plaza. Paseando por ella se rejuvenece al ánimo sin perder, por supuesto, los bellos recuerdos de antes.
Aunque participe de las penas de todos sus feligreses, aunque no falten problemas, en la parroquia de Santa María de la Asunción de Villamediana de Iregua prevalece la fiesta porque vive de esperanza.
Una esperanza bien fundada. Porque fallamos los hombres pero Dios no falla nunca. Y la Asunción de la Virgen, que celebramos gozosos, nos asegura que los hijos participaremos del triunfo de la Madre ¡Felicísima fiesta de la Asunción!
Orientada hacia la belleza, la luz, la verdad y el bien supremos. El retablo simboliza esa orientación hacia Dios y hacia el cielo, donde Él habita y con Él quienes le aman.
María, en su asunción, ya ha conseguido esa meta, y nosotros confiamos alcanzarla, agarrados a su mano.
Ella nos orienta, con su patrocinio, a sus hijos de Villamediana y, tan bien orientados, no nos podemos perder ¡Santa María de la Asunción, ruega por nosotros.
La bóveda de crucería, que da paso a nuestra iglesia, es como un símbolo de la protección que esta parroquia de Villamediana siente sobre si misma, al saberse cobijada bajo el cielo, la cruz y el manto maternal de Santa María de la Asunción, titular de la Parroquia ¡Ya falta menos para su fiesta!
La bóveda, construída bajo el coro de la iglesia parroquial de Villamediana, acoge y envuelve a quien ingresa en ella, antes de acceder a la nave, bajo un armonioso entramado cuyo centro ocupa el medallán de Cristo resucitado.
Ocho nervios salen de él, dibujando un perfecto entramado, adornado con medallones que representan el cielo, con los ángeles y santos que lo llenan, y signos diversos de la gloria celeste.
Se aprecia bien la representación de la Asunción de la Virgen, titular de la Parroquia, que hace de piedra angular del arco del coro, a lo largo del cual se distribuyen longitudinalmente santos, ángeles y personajes de no fácil identificación, con rosarios, báculos, cruces y un curioso esqueleto, que representa la muerte.
En los medallones que se intercalan en los nervios que se entrelazan, se distinguen los cuatro evangelistas, con los simbolos que los representan; San Pedro y San Pablo; Santiago y San Andrés, con sus atributos característicos (llaves, espada, concha de peregrino, cruz en aspa); la luna y el sol; ángeles con la cruz y con otros símbolos; un músico tañendo el laúd; santos y sántas con diversos atributos.
Y en las esquinas, como base de los nervios de la bóveda, animales míticos, plañideras y máscaras, que quieren representar, tal vez, el bajo y oscuro mundo infernal, vencido por Cristo.
Así trataban de ayudar, con lo mejor de su arte, nuestros antepasados a ingresar a la presencia de Dios todopoderoso, que se rebajó y ocultó, haciéndose accesible a nuestra pequeñez en el Santísimo Sacramento, que, como un gran joyero, custodia y guarda nuestra iglesia parroquial.
Este capitel que adorna el templo parroquial de Santa María de la Asunción de Villamediana de Iregua, esculpido hace casi cinco siglos, indica magistralmente que en esta parroquia vive y crece la verdadera Vid, que es Jesucristo, y las aves peregrinas, que somos nosotros, encontramos en ella el pan de vida y la bebida de salvación.
Y Santa María de la Asunción, en su fiesta ya inminente, nos invita a buscar y conseguir esa bebida de salvación, sin la cual no podemos caminar felices por los intrincados caminos de la vida.
¡Feliz fiesta titular, feligreses de esta querida parroquia!
Cómo me hubiera gustado estar estos días con estos jóvenes valientes y alegres en la bellaciudad de Santa Teresa: me contento con unirme a ellos de corazón y con esperanza y alegría. Y disfrutando también de este precioso reportaje.
En primer lugar, la catequesis: necesitamos más catequistas. Necesitamos impulsar y renovar la catequesis, haciendo que no sea sólo realizar actividades, sino orar y comprometerse, iniciándose conscientemente en la vida cristiana.
En Segundo lugar, la liturgia: necesitamos mejorar la participación, cuidando lo interno y lo externo: la lectura de la Palabra de Dios, los cantos, el ambiente de oración y participación consciente. Se requiere renovar el coro, los lectores y que todos metamos un poco más el corazón.
Y, en tercer lugar, la acción caritativa: para llegar a más gente, para atender mejor a quines lo necesitan: enfermos, empobrecidos, emigrantes. Necesitamos más voluntarios y que todos nos tomemos esta acción parroquial más en serio.
¡Santa María de la Asunción, ayúdanos!
Por ser Titular de mi parroquia la preparo con especial esmero. Ya tenemos una imagen pequeña de la Virgen entronizada en el presbiterio, y mejor iluminada la gran imagen que preside el retablo. Pero sobre todo ya le estoy pidiendo a la Patrona que cuide esta parroquia y bendiga a todos los que la formamos.
Acabo de terminarlo hoy. Tiene tan solo 32 páginas y este temario:
Las respuestas las he tomado del Compendio del Catecismo de la Iglesia pero he adaptado los títulos para que respondan a estas cinco cuestiones fundamentales. También he incorporado material gráfico para hacer más asimilable el texto. Espero ayude a la formación bíblica de mi feligresía y de los grupos bíblicos.
Para no olvidar los comienzos de mi ministerio al regresar de Guatemala, he acudido hoy a Autol a celebrar a la Virgen de Nieva, patrona de este querido pueblo, que tan buena acogida me hizo hace ya ocho años.
Su párroco, Don Ángel ha declamado a la Virgen un precioso poema compuesto por él mismo. Lo pongo para deleite de los seguidores del blog y para que todos aprecien el cariño a la Virgen de los habitantes de Autol ¡Viva la Virgen de Nieva!
Lo celebré con la sencilla, pero ferviente, misa parroquial y con una fraternal comida con Luis Antonio y otros tres sacerdotes. También aproveché para releer algo de la instructiva vida del Santo Cura, en esta obrita de Marc Joulin de Ediciones Paulinas (145 hojas). Le he pedido también por todos los sacerdotes, especialmente por los más cercanos, conocidos y amigos: ¡Oh, Santo Cura de Ars, danos tu sabiduría, haznos buenos sacerdotes, compromete nuestra vida!