Nueva visita del P. Gustavo
Viene a descansar de sus exámenes y estudios filosóficos y a disfrutar con los viejos amigos. Gracias por la visita!
Viene a descansar de sus exámenes y estudios filosóficos y a disfrutar con los viejos amigos. Gracias por la visita!
Que acaba de graduarse como Psicólogo clínico. Espero que esa preparación universitaria lo enriquezca como persona y le ayude en su ministerio pastoral.
!Felicidades, P. Neto , "el del libro"!
Mucho sentido común, optimismo y visión sobrenatural. Dios le ayude en su misión de Padre y la Virgen lo acompañe.
Se trata del cumpleaños de Luis Antonio, conocido en Guatemala como el Padre Luis. En esta víspera de su día grande mi felicitación, esperando compartir mañana felicitaciones y mesa de "manteles largos".
Es sacerdote del presbiterio riojano, al que pertenezco, y acaba de ser nombrado Obispo de la vecina diócesis de Soria. Me congratulo con él y le aseguro mi oración por su nuevo ministerio ¡Que sea fecundo y lleno de aciertos! ¡Felicitaciones, Don Abilio!
Me enviaron hace días esta simpática fotografía, recuerdo de tiempos jóvenes. Las celebraciones de Navidad remueven en la memoria bellos recuerdos. Ellos, y la realidad actual, van dando forma y gracia a la vida ¡Y sentido y futuro y alegría! Saludo a los amigos que protagonizaron aquellos momentos inolvidables.
Desde Pamplona, donde estudia, nos visita en La Rioja, recordando tantos momentos felices pasados en Guatemala y El Salvador.
Con la presencia de la directiva de Cáritas Diocesana, hemos reconocido en la parroquia a cuatro feligresas: Fernanda, Isabel, Angelines y Adita, por su generosa colaboración durante años con la parroquia en su labor de caridad y ayuda a los necesitados.
Mil gracias por tanta generosidad y tan buen ejemplo. Que se contagie a los jóvenes para que nadie con necesidad se quede sin ayuda entre nosotros.
De los primeros alumnos que tuve en San Andrés Semetabaj, Sololá, recien llegado de España. Ingresó ya con cierta edad, pero era un gran compañero de los otros seminaristas más jóvenes, que lo llamaban cariñosamente "Don Lino". Recuerdo las increibles celebraciones de ordenación y primera misa con aquellas multitudes y aquellas fiesta por todo lo alto. Y despúes los años de sacerdocio compartidos al servicio de esa diócesis sololateca y sus queridísimos fieles. Que disfrutes, P. Lino, este aniversario y que te renueve por dentro ¡Felicidades!
Gracias a mis buenos amigos salvadoreños P. Nelson y P. Chico, he podido hacerme presente en Sololá y recordar a los buenos amigos de allá. Se lo agradezco de veras y les deseo disfruten de la visita y los buenos recuerdos.
Elevo una oración agradecida por el eterno descanso de Monseñor Oscar, nada más enterarme de su fallecimiento.
Lo conocí allá por el año 1992 y lo traté hasta su retiro con mutua confianza y mutuo respeto.
Admiré en él su sencillez, su gran piedad mariana, su delicadeza en el trato, su gran empeño por suscitar y formar sacerdotes, sus convicciones arraigadas y su entrega sacerdotal.
Él escuchaba atentamente y exponía con claridad su postura. Quería sacerdotes sencillos que no andaran sobrados de ciencia. No buscaba número, sino arraigo, piedad y afán apostólico.
Se fiaba de los formadores, pero procuraba seguir directamente a cada seminarista. Era paternal en el trato, firme en las decisiones y muy claro en sus orientaciones.
Queriendo acertar, buscó siempre lo que consideró más adecuado para formar a los sacerdotes y lo que juzgaba más acorde con las disposiciones de la Iglesia. Y pienso que se notaba a las claras su garan cariño a los seminaristas.
Dios le pague, Monseñor Oscar, sus vida entregada. Yo le agradezco su confianza y el trato amable que siempre nos dispensó a los formadores de muchos de sus sacerdotes.
Especialmente guardo un recuerdo entrañable de su solícita acogida cada vez que visitábamos su diócesis y su empeño en que sus monjitas nos trataran obsequisamente cual al mismo Cristo. Cosa que hacían con solicitud y delicadeza, que sigo recordando, y aún añorando, a pesar del paso de los años.
Que la Virgen, a la que tanto quiso usted, Monseñor Oscar, y cuya devoción tanto promovió, lo reciba con un gran abrazo en el cielo y pueda disfrutar de una gloria muy grande en compañía de los santos. Mil gracias y descanse en paz.
La celebraré por todo lo alto mañana, 22 de octubre, recordándote como amigo querido, padre bueno, ejemplo atrayente y santo admirable.
Acompañaste mis años hermosos de estreno sacerdotal y tuve la suerte de que me recibieras en tu casa de Roma, como recuerda esta foto encantadora.
Me seguiste acompañando en mis años felices de Sololá y tuve la suerte de verte en Guatemala y te oí leer nuestra gran pancarta: "Seminario de Solola!!".
Pero, sobre todo, pude ser testigo de tu entrega, enseñando, guiando, sufriendo y desgastándote por amor.
¡Gracias, San Juan Pablo II, gracias de corazón! ¡Sigue cuidándome y acompañandome desde el cielo, con todos mis feligreses, familiares y amigos ¡Juan Pablo II, viajero incansable, apóstol, testigo, AMIGO ENTRAÑABLE!
El sacerdote aragonés (hijo de padre riojano), Pedro Díez González, nacido en Zaragoza en 1964, ha sido nombrado nuevo rector del santuario de Torreciudad (Huesca). Sustituye en el cargo a Mons. Javier Cremades Sanz-Pastor al que se le ha diagnosticado una dolencia pulmonar crónica. Mons. Cremades tiene previsto continuar su labor pastoral en Madrid.
Traigo esta noticia al blog porque conozco a este joven sacerdote desde hace muchos años y, por su valía sacerdotal y humana, creo que lo hará muy bien. Espero nos veamos muchas veces en tan extraordinario santuario como es Torreciudad ¡Felicitaciones y que cuente con mi oración y afecto!
Sacerdote ejemplar, amigo generoso y desprendido, que viajó varias veces a Guatemala para ayudarnos en el Seminario de Sololá como profesor de mariología y catequética (años 1992, 1994 y 1997) y que también nos ayudó económicamente a sacar adelante a seminaristas provenientes de familias desfavorecidas; sacerdote que dedicó un tiempo importante de su vida a trabajar como misionero en Perú; párroco celoso y entregado, durante muchos años aquí en La Rioja y, en estos últimos, enfermo pegado a la cruz de Cristo.
Dios le pague esos trabajos suyos parroquiales y misioneros, su honda espiritualidad, su sobriedad, sus conocimientos teológicos, su amistad, su ejemplo sacerdotal, y los largos años de enfermedad.
Quiero agradecerle también su trabajo investigador en la teología y la espiritualidad y, en concreto, que el año 2006 publicara el precioso libro La virginidad perpetua de María, ofreciéndonos una amplia y documentada visión del tema y, a partir de su magnífica profundización teológica, fundamentando el valor de la virginidad en general, y, sobre todo, en nuestros días, y su papel en el cristianismo actual. Concluyendo que esta virtud debe ser transmitida y ofrecida hoy como ejemplo de amor generoso y de consagración a Dios.
¡Descansa en paz, querido hermano sacerdote y amigo Teófilo!
He ofrecido en sufragio por él la Misa y me viene al recuerdo su alegría, su inteligencia y sus ganas de servir. Espero que Dios lo tenga en lo más alto del cielo y que, desde allí, nos siga acompañando.
Rezo por él y me encomiendo a él, recordando los años que tuve la suerte de compartir afanes sacerdotales en la Diócesis de Sololá-Chimaltenango en Guatemala ¡Felicidades!
Sacerdote por la eternidad. Digno de agradecer su testimonio de vida sacerdotal. Dios lo habrá acogido en su gloria a este sacerdote francés degollado por terroristas islámicos. Que desde elcielo nos proteja y obtenga para el mundo la paz.
Sobre todo por los frutos que perduran. Los que cuando desaparece la semilla hacen que, en ellos, siga viva.
Bendita memoria de Monseñor Eduardo que perdura en los sacerdotes que formó con su entrega; en la diócesis que pastoreó con su sencillez y alegría; y en quienes los conocen, gracias al pequeño milagro de su recuerdo, que pervive en muchos, a pesar del tiempo transcurrido desde su muerte en 1997.
Y, como cantábamos conmovidos entonces, también hoy le sigo cantando con cariño:Formador de sacerdotes, predicador incansable. Ya han florecido los brotes, la cosecha es imparable. El Señor se lo llevó, sin duda, para premiarlo. La tristeza terminó porque nos sigue cuidando. ¡Gracias, Monseñor Eduardo!
Con alegría he descubierto esta foto del periódico guatemalteco Prensa Libre, que publico en estos días de recuerdo y gratitud en el aniversario de Monseñor Eduardo Fuentes. Se le ve en plena juventud, ya obispo, con la que en septiembre será proclamada Santa, la Madre Teresa de Calcuta, también joven aún.
Gracias, Monseñor Eduardo, por el ejemplo, la alegría y la entrega que nos ayudas a vivir con tuvida entregada ¡Que Dios te haya concedido el cielo!
Y lo celebraremos por todo lo alto con misa solemne y ágape fraterno. Felicidades, Don Esteban, y que sigas con ilusión tu fructífero servicio sacerdotal.