Fiesta del Pilar
Para celebrar la solidez de nuestra fe, el gozo de nuestra esperanza y el calor del amor cristiano.
Para celebrar la solidez de nuestra fe, el gozo de nuestra esperanza y el calor del amor cristiano.
Nos acompañaron algunas personas de Logroño y fue un precioso momento de oración y fraternidad, con buena asistencia y participación. Todos los sábados tendremos esta actividad devocional.
Tenemos ciento cinco niños y cuatro catequistas que me ayudan en tan preciosa labor. Espero que lo que comenzamos con tanta ilusión lo concluyamos con gozo cuando, después de dos años de preparación, hagan su primera comunión. Espero que sus familias se impliquen y se renueven con este motivo.
Estamos comenzando con ganas el nuevo curso y es una ocasión buena para impulsar la lectura orante de la Biblia, que con tanto empeño estamos promoviendo en las parroquias. Este año está previsto en la diócesis leer y orar en los GRUPOS BIBLICOS PARROQUIALES con las Cartas de San Pablo a Tesalonicenses y Corintios.
Para ayudar a los sacerdote, a los monitores de los grupos, a quienes se preparen para ello y a los propios participantes en los grupos, contaremos un año más con la presencia de Don Florencio Abajo, antes Director de la Casa de la Biblia, y ahora Superior General de los Operarios Diocesanos, que nos impartirá este cursillo práctico, viniendo desde Roma para acompañarnos.
El cursillo, como aparece en el calendario diocesano, tendrá lugar en los salones de la Curia los días 13 y 14 de octubre, lunes y martes, con horario de 5 a 8 de la tarde.
Los que participaron otros años en estos cursillos pueden atestiguar lo interesante y estimulante que resultan. Por lo cual invito a que os animéis, tanto vosotros como los participantes y monitores de vuestros grupos a haceros presentes también este año, en la seguridad de que quedaréis muy satisfechos. Esperando vuestra participación. Atentamente
Angel Mª Pascual, Coordinador diocesano de los Grupos Bíblicos
La foto es del estandarte de la Santa que pintó María Osona Fernandez de Moreda, a quien próximamente haremos un homenaje, con exposiciones de sus principales obras.
Comenzaremos el primero de octubre con los niños que se preparan a la primera comunión. Con mucha ilusión y deseo de mejorar lo que hicimos en años pasados.
Acostumbrados en la parroquia a tener numerosos bautismos de niños, este mes tendremos un acontecimiento novedoso al tener que realizar la iniciación completa de una persona adulta.
Con autorización del Obispo bautizaré, confirmaré y daré la primera comunión a esta persona, en medio del gozo y acompañamiento de lo más selecto de la comunidad parroquial.
No falta en este tiempor de preparación la oración para que este acontecimiento sea provechoso, no solo para quien va a recibir la gracia de los sacramentos de la iniciación cristiana, sino también para todos los que le acompañemos, ahora y después del bautismo.
Aunque participe de las penas de todos sus feligreses, aunque no falten problemas, en la parroquia de Santa María de la Asunción de Villamediana de Iregua prevalece la fiesta porque vive de esperanza.
Una esperanza bien fundada. Porque fallamos los hombres pero Dios no falla nunca. Y la Asunción de la Virgen, que celebramos gozosos, nos asegura que los hijos participaremos del triunfo de la Madre ¡Felicísima fiesta de la Asunción!
Orientada hacia la belleza, la luz, la verdad y el bien supremos. El retablo simboliza esa orientación hacia Dios y hacia el cielo, donde Él habita y con Él quienes le aman.
María, en su asunción, ya ha conseguido esa meta, y nosotros confiamos alcanzarla, agarrados a su mano.
Ella nos orienta, con su patrocinio, a sus hijos de Villamediana y, tan bien orientados, no nos podemos perder ¡Santa María de la Asunción, ruega por nosotros.
La bóveda de crucería, que da paso a nuestra iglesia, es como un símbolo de la protección que esta parroquia de Villamediana siente sobre si misma, al saberse cobijada bajo el cielo, la cruz y el manto maternal de Santa María de la Asunción, titular de la Parroquia ¡Ya falta menos para su fiesta!
La bóveda, construída bajo el coro de la iglesia parroquial de Villamediana, acoge y envuelve a quien ingresa en ella, antes de acceder a la nave, bajo un armonioso entramado cuyo centro ocupa el medallán de Cristo resucitado.
Ocho nervios salen de él, dibujando un perfecto entramado, adornado con medallones que representan el cielo, con los ángeles y santos que lo llenan, y signos diversos de la gloria celeste.
Se aprecia bien la representación de la Asunción de la Virgen, titular de la Parroquia, que hace de piedra angular del arco del coro, a lo largo del cual se distribuyen longitudinalmente santos, ángeles y personajes de no fácil identificación, con rosarios, báculos, cruces y un curioso esqueleto, que representa la muerte.
En los medallones que se intercalan en los nervios que se entrelazan, se distinguen los cuatro evangelistas, con los simbolos que los representan; San Pedro y San Pablo; Santiago y San Andrés, con sus atributos característicos (llaves, espada, concha de peregrino, cruz en aspa); la luna y el sol; ángeles con la cruz y con otros símbolos; un músico tañendo el laúd; santos y sántas con diversos atributos.
Y en las esquinas, como base de los nervios de la bóveda, animales míticos, plañideras y máscaras, que quieren representar, tal vez, el bajo y oscuro mundo infernal, vencido por Cristo.
Así trataban de ayudar, con lo mejor de su arte, nuestros antepasados a ingresar a la presencia de Dios todopoderoso, que se rebajó y ocultó, haciéndose accesible a nuestra pequeñez en el Santísimo Sacramento, que, como un gran joyero, custodia y guarda nuestra iglesia parroquial.
Este capitel que adorna el templo parroquial de Santa María de la Asunción de Villamediana de Iregua, esculpido hace casi cinco siglos, indica magistralmente que en esta parroquia vive y crece la verdadera Vid, que es Jesucristo, y las aves peregrinas, que somos nosotros, encontramos en ella el pan de vida y la bebida de salvación.
Y Santa María de la Asunción, en su fiesta ya inminente, nos invita a buscar y conseguir esa bebida de salvación, sin la cual no podemos caminar felices por los intrincados caminos de la vida.
¡Feliz fiesta titular, feligreses de esta querida parroquia!
En primer lugar, la catequesis: necesitamos más catequistas. Necesitamos impulsar y renovar la catequesis, haciendo que no sea sólo realizar actividades, sino orar y comprometerse, iniciándose conscientemente en la vida cristiana.
En Segundo lugar, la liturgia: necesitamos mejorar la participación, cuidando lo interno y lo externo: la lectura de la Palabra de Dios, los cantos, el ambiente de oración y participación consciente. Se requiere renovar el coro, los lectores y que todos metamos un poco más el corazón.
Y, en tercer lugar, la acción caritativa: para llegar a más gente, para atender mejor a quines lo necesitan: enfermos, empobrecidos, emigrantes. Necesitamos más voluntarios y que todos nos tomemos esta acción parroquial más en serio.
¡Santa María de la Asunción, ayúdanos!
Por ser Titular de mi parroquia la preparo con especial esmero. Ya tenemos una imagen pequeña de la Virgen entronizada en el presbiterio, y mejor iluminada la gran imagen que preside el retablo. Pero sobre todo ya le estoy pidiendo a la Patrona que cuide esta parroquia y bendiga a todos los que la formamos.
Lo celebré con la sencilla, pero ferviente, misa parroquial y con una fraternal comida con Luis Antonio y otros tres sacerdotes. También aproveché para releer algo de la instructiva vida del Santo Cura, en esta obrita de Marc Joulin de Ediciones Paulinas (145 hojas). Le he pedido también por todos los sacerdotes, especialmente por los más cercanos, conocidos y amigos: ¡Oh, Santo Cura de Ars, danos tu sabiduría, haznos buenos sacerdotes, compromete nuestra vida!
Hermanos y amigos de Murillo, es natural que os llenéis hoy de júbilo porque San Esteban, vuestro patrono, y titular de esta querida parroquia, era, como se lee en el libro de los Hechos de los Apóstoles, “hombre de buena fama, lleno de espíritu y de sabiduría” y por ello fue escogido para el servicio de los necesitados de la empobrecida comunidad de Jerusalén.
Festejarlo como patrono os compromete a imitarlo en su hombría de bien; en dar, como él, primacía al espíritu; y en seguir cultivando la sabiduría de la fe, tratando de servir, en lugar de buscar solo el provecho egoísta.
Esto y otras cosas les he dicho a los numerosos fieles que abarrotaron hoy la Iglesia y las calles de Murillo en la misa y en la procesión. Ha sido una hermosa jornada festiva. Muy agradecido por la invitación al párroco, Don Carlos.
En la foto, posando con Luis Antonio ante las andas, adornadas con sabrosos roscos, de San Esteban.
Entre otras cosas, esto les diré mañana, 3 de agosto, a los feligreses de Murillo de Rio Leza en mi predicación por su fiesta patronal:
Que la veneración de las santas reliquias de su cuerpo, martirizado por las piedras que arrojó sobre él la intolerancia y el odio fanático; reliquias encontradas milagrosamente, en un día como hoy, en Jerusalén y distribuidas por la cristiandad, os ayuden a ser valientes a diario, viviendo la alegría de la fe en la familia, en el trabajo, en la casa y en la calle. Así Murillo y sus habitantes tendréis siempre motivos y ganas para celebrar y gozar estas fiestas, que os deseo muy felices. Que así sea.