Una Misa junto a la Virgen
Oh Virgen de la Asunción, que nos cuidas, que nos mimas, no nos dejes de tu mano, que se pierde nuestra vida.
Oh Virgen de la Asunción, nuestra patrona querida !
Titular de la Parroquia de Villamediana, guarda a esta parroquia, impulsa sus afanes evangelizadores y haz de ella un auténtico hogar parroquial.
Preciosa pintura de la Dormición de la Virgen.
A él le pido me enseñe el valor de la Caridad y que el mayor tesoro de la Iglesia son los necesitados.
Tenemos puesta su imagen pequeña adornada de flores y velas y le rezamos con fervor todos los días, tras la misa, pidiéndole cuide de la parroquia y nos prepare bien a su fiesta.
También contaremos con nuestra organista de siempre, que estaba de baja, y que retoma por ese día su papel de directora del coro. Es muy de agradecer. Todo anuncia una hermosa celebración parroquial.
Preparando la fiesta de Santiago hemos peregrinando tras la misa al lugar donde tenemos representado a Santiago para pedirle nos ayude en la fe. Hemos viajado con la imaginación al Pórtico de la gloria y hemos inugurado una campanilla para anunciar el comienzo de la Misa.
Que, nacido en Viguera, fue martirizado por los herejes Hugonotes, cuando partía como misionero para Brasil. Santa Teresa tuvo una revelación de ese martirio.
Le he pedido me ayude a mejorar el canto y música litúrgicos en mi parroquia.
Mi oración aella, pidiendo que nos guarde su corazón y sea defensa contra el mal. Que nos consiga la paz del mundo y la salvación para todos sus hijos.
1. El buen párroco tiene a disposición de Dios y de los fieles que se le han encomendado todo el tiempo posible. Para sí mismo sólo reserva un tiempo razonable de descanso y de puesta al día.
2. Planifica su tiempo (calendarios y horarios) ateniéndose a estas prioridades: primero lo de Dios, después los feligreses y por último él mismo.
3. Nada antepone a Dios y a sus fieles y no se molesta cuando, por ellos, tiene que variar su horario.
4. Cuando aparece un imprevisto lo atiende sin quejas y pone cuidado en reajustar su horario o su calendario.
5. Está siempre localizable y si no se le encuentra se disculpa.
6. No hace esperar a quien requiere su atención y si no dispone de tiempo acuerda con él una hora conveniente para atenderle.
7. Escucha antes de juzgar si el tema para el que se le requiere es o no importante y pone buena cara aunque esté molesto por que le parezca trivial.
8. No considera pérdida de tiempo el dedicado a escuchar a las personas y valora el tiempo que las gente dedica a escucharle a él en predicaciones, catequesis u orientación personal.
9. Considera importante el cuidado y preparación material de lugares y actividades y valora el tiempo que le prestan quienes le ayudan a ello.
10. No se amarga la vida por tener muchas actividades y atender a muchas personas, ni se desespera por ser pocas las que requieren sus servicios sacerdotales, poniendo siempre buena cara y haciéndolo todo por Dios.
Han sido un sencillo pero importante acontecimiento en la vida parroquial, que nos ha ayudado a renovar nuestro amor y nuestra fe en la Eucaristía.
Hemos tenido hoy una reunión preparatoria para organizar la promoción de Cáritas y la recaudación de fondos para ayuda de los necesitados de la Parroquia.
El día del Corpus y varios días anteriores organizaremos rifas y daremos propaganda de la institución. Esperamos que se animen algunas personas para inscribirse como voluntarios para poder incrementar el equipo.
En la foto el grupo que comulga el pasaldo sábado. Hoy lo hicieron 12 niños más. Es una gran fiesta de fe y de familia. Doy por ello muchas gracias a Dios.
A él encomiendo los campos, los trabajos y las familias de Villamediana. San Isidro Labrador, ruega por nosotros!
Unos globos, que expresan alegría de infiancia, que encanta y eleva;
muchas flores, que son bellas y prometen frutos, puestas a los pies del altar donde viene Jesús;
ofrendas de pan y de vino y otros regalos de niños para Dios, que las recibe y las devuelve convertidas en Cristo y en gracia abundante...
¿Falta algo? Si: Los niños, a los que se les verá venir de inmediato vestidos de fiesta y Jesús, que no se le verá, pero que no faltará a la cita, cuando resuenen en el incomparable marco de nuestra iglesia parroquial las palabras de la consagración: "Este es mi Cuerpo entregado. Esta es mi Sangre derramada"
¡Qué gran fiesta nos espera con Jesús!¡No me la pienso perder!