El domingo de Ramos nos ha metido de lleno en la Semana Santa, bendecidos por el buen Jesús
He estado unido con el recuerdo y la oración a esta marcha con el Obispo de los jóvenes de confirmación de La Rioja, sintiendo que el grupo de confirmanados de Villamediana no se haya sumado a la actividad. Otro año será.
Que lo tienen ya todo preparado en Yepocoapa, como se ve en la foto, para la Jornada Diocesana de la Juventud, que se celebra mañana. Me uno a la alegría y esperanza del encuentro y les deseo una muy feliz y provechosa jornada.
Un fervoroso viacrucis por las estrechas calles del casco antiguo de Villamediana nos ha preparado para la gran procesión y celebración de Rammos.
La borriquilla ya está lista para adentrarse en esta Jerusalén que será Villamediana y traernos a Jesús nuestro Salvador.
Magnifico momento de adoración, muy bien preparado por la catequista María Jesús. Los niños se portaron muy bien, acompañados por un buen grupo de madres. Y hemos rezado, encendido velas y escuchado suave música de meditación. Magnícica experiencia.
He gozado contemplando estas conmovedoras imágenes que me traen tantos y tan buenos recuerdos de Guatemala. Conocí al Doctor Cofiño y a muchas de las personas cuyos testimonios aparecen en el video. Espero que los seguidores del blog disfruten también y conozcan a este gran hombre y se encomienden a su valiosa intercesión.
El proyecto ha estado a cargo de los arquitectos José Ignacio Amat Sánchez e Ignacio J. Gómez Díaz y establece un presupuesto para las obras de 16.300 euros. A petición de la Parroquia, el ayuntamiento de Villamediana, valorando la importancia cultural e histórica de esta Torre, ha enviado el proyecto a la Comunidad Autónoma, para optar a la subvención que destina a la restauración del patrimonio artístico e histórico de La Rioja, esperando obtenerla.
La torre es una de las señas de identidad de Villamediana. Sus campanas marcaban las horas del pueblo cuando no había relojes. Sus piedras han sido testigos de cuatrocientos años de historia, marcando el ritmo de la vida, las costumbres y la fe de nuestro pueblo.
Ojalá que pronto podamos verla restaurada y afianzados sus arcos para legar, totalmente renovado, este histórico y rico patrimonio a las futuras generaciones. Gracias a quienes están procurando que este proyecto se haga posible ¡Apoyémoslo todos!
Tras la oración, reflexión y planificación pastoral, hemos visitado el complejo parroquial que está en construcción. Hemos quedado encantados de cómo va quedando y deseamos al párroco, que pronto pueda inaugurarlos ¡Felicidades!
En la Foto, Don Pedro Rosales, párroco de Lardero, presenta el complejo parroquial a los sacerdotes en la plaza en la que se encuentra el flamante edificio, que en la foto no se ve.
Naciste en Polonia, perdiste a tu madre cuando aún eras niño, y solo quedaste.
Siendo obrero joven perdiste a tu padre y a Dios decidiste del todo entregarte:
Juan Pablo Segundo, viajero incansable, Apóstol, Testigo, Amigo entrañable
En plena gran guerra tienes que ocultarte,haciendo un teatro que a tu patria salve.
Pero, Dios te pide entrega más grande y, dejando todo, a El te entregaste:
Juan Pablo Segundo, viajero incansable, Apóstol, Testigo, Amigo entrañable
Fuiste sacerdote y Obispo importante y, por Providencia, a Papa llegaste.
Veinticinco años la Iglesia guiaste ¡Dios quiera que sigas con ella adelante!:
Juan Pablo Segundo, viajero incansable, Apóstol, Testigo, Amigo entrañable
Unidos a Cristo por el Bautismo –dice el catecismo-, los creyentes participan ya realmente en la vida celestial de Cristo resucitado, pero esta vida permanece escondida con Cristo en Dios. Alimentados en la Eucaristía con su Cuerpo, nosotros pertenecemos ya al Cuerpo de Cristo. Cuando resucitemos en el último día también nos “manifestaremos con Él llenos de gloria”. Esperando este día, el cuerpo y el alma del creyente participan ya de la dignidad de ser “en Cristo”; donde se basa la exigencia del respeto hacia el propio cuerpo y también hacia el ajeno, particularmente cuando sufre. Los creyentes tenemos la misión de recordar este mensaje a la sociedad descreída en que nos ha tocado vivir, para restituirle la alegría y la esperanza que ha ido perdiendo a pasos agigantados. Y lo haremos si vivimos nosotros alegres y esperanzados, a pesar del cansancio, los fracasos o la enfermedad.
En estos días cuaresmales debemos llevar a Cristo a tantos hombres y mujeres que necesitan escuchar: “Lázaro, ven afuera”, para construir, vivificados por la fe, un mundo esperanzado y con más sentido que el que tenemos. Lo lograremos recuperando, nosotros primero, por el sacramento de la penitencia, la vida recibida el día de nuestro bautismo y acercándonos después a la Eucaristía con deseos renovados, recordando, a ser posible, esas palabras impresionantes de Cristo a la desconfiada hermana de Lázaro: “Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre ¿Crees esto? La respuesta que espera Cristo es, sin duda la que pronunció Marta, una vez convertida: -Sí, Señor: yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo.
Hermanos y amigos todos de Villamediana, que nos hemos reunido en este templo querido, ya preparado para los días grandes de la semana Santa, que comienza dentro de una semana y que culminará en la Pascua del domingo DIEZ Y SEIS de ABRIL, Domingo de resurrección.
ESCUCHAD EL SOLEMNE PREGON QUE PARROQUIA Y COFRADÍA OS OFRECEN. Es ya el quinto año que lo hacemos en el pórtico de la Semana Santa. Que nos ayude a conocer mejor lo que en esos días santos celebramos y a vivirla con más intensidad y mayor provecho.
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Hermanos y amigos de Villamediana, jóvenes y mayores: No desacralicéis la fiesta. Vividla con entusiasmo, como si otra vez fuerais niños temerosos ante los trajes de los Nazarenos, pesarosos por el silencio, el recogimiento o las lágrimas que veíais en los mayores.
Viene el Hijo de Dios crucificado y vivo entre nosotros. No viene solo, viene con su Madre. Acogedles con fe y con piedad, que es tanto como decir con respeto y con orden. Demostradles todo el afecto de que sois capaces en Villamediana, porque Jesús, el que viene, es Hijo de Dios e Hijo de la mejor de las madres.
Viviendo junto a María su dolor, la podremos acompañar también en el encuentro feliz con su Hijo Resucitado, en la mañana de Pascua, culminando así las celebraciones de nuestra solemne y esplendorosa Semana Santa de Villamediana, que con este Pregón se inaugura.
-Gracias por asistir al Pregón, gracias a los que lo habéis hecho posible ¡Feliz semana Santa! ¡Podéis ir en paz!
De vez en cuando salen del anonimato y se nos presentan causándonos admiración. Hoy me encontré con uno de ellos.
Se trata, en este caso, de una de esas mujeres nada pretenciosas, pero muy eficaces. Me avisó del fallecimiento de un inmigrante, a cuya familia acompañó y ayudó en los complicados trámites que hay que hacer en estos casos. Y cuando me acerqué a dar el pésame ala familia allá seguía ella acompañándoles. Y todo ello en plan desinteresado y ecuménico ya que son una familia ortodoxa.
Doy gracias a Dios por estos cristianos sencillos pero grandes. Ojalá no se acaben sino que se multipliquen.
Con la colaboración de muchos estoy tramitando una importante petición de ayuda para arreglar la torre de la iglesia. Su altura y su valor histórico y arquitectónico no nos permite acometer la obra sólo desde la parroquia. El Ayuntamiento de Villamediana colaborará tramitando una solicitud de petición de ayuda a la Comunidad Autónoma, gestión muy de agradecer. Ojalá se obtenga una respuesta positiva. Confiemos poder pronto ver remozada esta torre que durante más de cuatro siglos ha ido señalando, a toque de campana, horarios, acontecimientos, reuniones, duelos y celebraciones de familias y gentes de Villamediana.
Aunque la foto es antigua, una semejante podría haberse hecho hoy, porque se han preparado las imágenes procesionales de la Semana Santa para que, viéndolas estos días, vayamos preparando los corazones.
Rezar desde hoy en la iglesia hace revivir la Jerusalén de hace dos mil años, en la que Jesús dio su vida, acompañado en su dolor hasta la muerte por su Santísimo Madre.
Y, reviviendo aquello, nos llegará al corazón el impulso y la gracia para vivir en consecuencia. A preparar, pues, los corazones con el mismo primor con que hoy ha sido preparada la Iglesia de Villamediana.
Sigo impresionado y animado por la profundidad y viveza del libro del Cardenal Sarah "La Fuerza del Silencio". Para muestra, este pensamiento-relato:
Pienso a menudo en mi predecesor en la sede de Conakri, monseñor Raymond-Marie Tchidimbo, quien estuvo encerrado nueve años en una sórdida prisión. Le prohibieron hablar con nadie. En ese silencio aparentemente espantoso, durante ese acoso hostil y deprimente, tuvo que volverse hacia Dios para sobrevivir.
El silencio impuesto por sus verdugos se convirtió en su única expresión de amor, su única ofrenda a Dios, su única escalera para subir al cielo y conversar con Él, cara a cara, como hablan los hombres con el amigo. Misteriosamente, su calabozo le permitió comprender un poco el inmenso silencio del Cielo. Pasó muchos meses a la espera de ser salvajemente asesinado, electrocutado o molido a palos. Pudo comprender que el misterio del mal, el misterio del sufrimiento y el misterio del silencio están íntimamente unidos.
Gracias a ese encuentro íntimo con Dios en el silencio, se enfrentó serenamente a las pruebas cotidianas. Sabía que su vida no acabaría en una prisión miserable. Sabía que su prisión era como un campo labrado en el que cada día sembraba su vida como se siembra el grano, plenamente consciente de que quienes siembran con lágrimas cosechan entre cantares. Sabía que estaba en el umbral de la verdadera vida. A pesar del dolor, a pesar de tantas humillaciones físicas y morales, el silencio le dio fuerza, valor, humildad y abnegación (La fuerza del silencio nº 183).
La foto es la Cartuja. Elcardenal bendice a uno de los monjes.
De gran interés y expuesta con gran entusiasmo y claridad ha sido la conferencia, que hemos recibido los sacerdotes en la formación permanente sobre la Exhortación Apostólica “Amoris Laetitia”. El profesor Don Daniel Granada nos ha presentado lo sustancial de la misma y la ha enmarcado en el magisterio pontificio, señalando su novedoso enfoque y los grandes retos que plantea a la pastoral familiar, que debiera ocupar, de aquí en adelante, un puesto más importante en la pastoral diocesana y parroquial.
El ponente ha sido D. Daniel Granada Cañada (Zaragoza 1971). Cursó los estudios eclesiásticos y fue ordenado sacerdote en el Seminario de Zaragoza. Durante varios años pastoreó los pueblos del Bajo Aragón (Fuentespalda y vecinos y Maella y vecinos) hasta que el Obispo lo envió en el año 2001 a Roma, al Instituto Juan Pablo II para Estudios sobre Matrimonio y Familia, de la Universidad Lateranense, donde se doctoró en Teología Moral.
Desde entonces, desarrolla actividades académicas y docentes en la Facultad de Teología de la Universidad San Dámaso de Madrid, en el Pontificio Instituto Juan Pablo II de Estudios para el Matrimonio y la Familia en Madrid, del que ha sido Director Académico en los años 2011-2015, y en el Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (CRETA), en Zaragoza, donde imparte la asignatura de “Moral de la Persona”. Al inicio del curso 2015-1016 se incorporó a la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra (Departamento de Teología sistemática) como profesor asociado.
Entre otras publicaciones suyas destacan:” El camino mejor. Fundamentos para una teoría de la acción en el amor” (2011), “ El alma de toda virtud... “ (Siena 2016) , una relectura de la relación amor-virtud en Santo Tomás, así como numerosos artículos y colaboraciones en torno a los temas morales y de familia.
Otra interesante reseña de Alfonso del Río, que traigo con agradecimiento al blog, y que será, sin duda, de gran utilidad para los lectores:
Desde que el Papa Francisco asumió la Cátedra de San Pedro en Roma, siempre habló y les pidió a Obispos, sacerdotes y religiosos que salieran a las periferias, a llevar el mensaje de Jesús a los más pobres y marginados, a los más necesitados de bienes materiales y espirituales.
Ahora, Andrea Riccardi, acaba de publicar un libro titulado precisamente "PERIFERIAS" y que ha sido editado por la Editorial "SAN PABLO".
Desde el principio de su pontificado el papa Francisco ha llamado la atención de todos sobre el tema de las periferias. En el cristianismo las periferias contienen una historia amplia y compleja, son una encrucijada de historias y de experiencias diversas. De hecho, el Pontífice ha renovado el interés de la Iglesia en torno a esta cuestión. "La Iglesia -dijo Bergoglio poco antes de ser elegido- está llamada a salir de sí misma y acercarse a las periferias, no solo geográficas, sino también a las periferias existenciales: donde habita el misterio del pecado, el dolor, la injusticia, la ignorancia, donde existe el desprecio de lo religioso, del pensamiento y donde se encuentran todas las miserias".
Andrea Riccardi, es catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Roma III. Fundó la Comunidad de San Egidio y fue Ministro de Cooperación internacional y de integración del Gobierno italiano.
Alfonso DEL RIO SANCHEZ, Periodista
No me canso de aniamar a otros a leerlo. Así concluye el Cardenal Robert Sarah el tesoro de sus reflexiones, que pone a disposición de quienes estamos tan pobres en silencio y vida interior:
Con mis respuestas a las espléndidas preguntas de Nicolas Diat, espero haber logrado mostras en estas páginas cómo el silencio y la oración son inseparables y se fecundan mutuamente (Epílogo, pág 273).
Ha llegado el momento de revelarse contra la dictadura del ruido que intenta hacer pedazos nuestro corazón y nuestra inteligencia. Una sociedad ruidosa es un triste decorado de cartón piedra, un mundo sin consistencia, una huída inmadura. Una iglesia ruidosa acabará siendo fútil, infiel y peligrosa (Epílogo, pág. 275).
Hoy ha tocado hablar sobre LA COMUNIÓN:
-Se puede recibir de rodillas o de pie. Pero, al menos, en el momento previo a recibir la Comunión se debe hace una genuflexión o una reverencia profunda. Es un gesto que expresa que se está ante el Señor, presente en el Pan Eucarístico.
-Cuando el sacerdote presenta la Hostia diciendo: “El Cuerpo de Cristo”, se responde en voz clara: “Amén”.
-Se puede elegir recibir la comunión en la boca o en la mano.
-Se recibe la comunión en la boca, abriéndola respetuosamente para que el sacerdote pueda depositarla en la lengua.
-Se recibe la comunión en la mano, extendiendo la mano izquierda, bien abierta, haciéndole, por debajo, con la derecha, también extendida “como un trono”, para luego con la derecha tomar el Pan y comulgar allí mismo, antes de volver a su lugar. No se “coge” la Comunión con los dedos -a modo de pinzas- sino que el ministro lo deposita dignamente en la palma abierta de la mano izquierda. No se coge: se acoge.