Visitando la Universidad de Navarra
Se trata del P. Héctor Cruz, que estudia en Barcelona, y que compartió conmigo algunos años de formación en Sololá.
Danos tu sabiduría. Haznos buenos sacerdotes, compromete nuestras vidas!
Regreso a mi parroquia renovado por dentro y por fuera y con más ganas de trabajar. A lo tarea!
Cercana aunque invisible. La fe nos permite descubrí la y gozarla. Los ángeles y los santos son sus miembros y nuestros amigos y hermanos. Su intercesión y su ejemplo alcanzan nuestra tierra y nos elevan a lo alto. Ese libro lo explica y nos acerca este misterio.
Espiritual y muy humano. Lleno de sugerencias, insinuaciones y motivaciones. Un libro para animar, estimular y mejorar la convivencia. En una palabra: encantador!
Este siple párrafo lo prueba: "La amabilidad acaba con la tristeza y la pesadumbre y pone esperanza en los corazones. Abre las puertas de la risa de los niños, recoge las lágrimas del amor arrepentido y alivia el peso del cansancio".
Se conjugan en esta novela histórica, que me permite adentrarme en el mundo mediterráneo del siglo primero, recorriendolo y evangelizandolo con el gran Pablo de Tarso, el Apóstol San Pablo.
Padres de la Virgen María y abuelos de Jesucristo. A ellos encomiendo a todos los abuelos para que mantengan y transmitan la fe a su descendencia.
Le encomiendo la paz, el bienestar y la fe en España.
Paseando por los campos de Calamocha destaca la torre de su iglesia parroquial. La fe se ha hecho también arte y cultura en nuestra nación. Que Santiago la siga protegiendo.
Este libro de divulgación, simpático y ameno, de tema bíblico y pasional de por si. Pues la historia de David no necesita ser novelada, porque en ella la realidad supera la ficción. Y, leyéndola se conjuran estos calores, se aprende y se disfruta y se entiende que Dios escribe derecho incluso con renglones torcidos.
Y por la tarde he comenzado mi convivencia sacerdotal anual. Espero aprovecharla para el descanso, la oración y para fomentar la fraternidad sacerdotal.
De unos tiempos llenos de promesas que hoy son una feliz realidad. Por ello doy gracias a Dios y le pido que premie a Monseñor Eduardo porque sembró con esperanza sin poder disfrutar en esta vida de esos frutos.
Hoy tiene un aspecto renovado y acogedor para poder disfrutar algunos días de descanso en este caluroso verano.
"Sonriendo y muy sereno nos dejó el Obispo Eduardo. Como amigo y Padre bueno hoy queremos recordarlo".
Así le cantamos el día 20 de julio al cumplirse 32 años de su fallecimiento. Su memoria pervive y su ejemplo nos estimula y sentimos que nos sigue cuidando.
Se han multiplicado en Guatemala y El Salvador y son una bendición.
Me manda un amigo sacerdote esta foto de la capilla de adoración de Patulul, pueblo que visité muchas veces. Le agradezco la foto y la oración en mi favor desde ese santo lugar. Gracias, P. Héctor!
El pequeño vestido que la Virgen Entregó a San Simón como signo de protección y promesa de salvación. Un maternal regalo. Hemos celebrado la fiesta en la parroquia con gran devoción y he repartido muchos escapularios.