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Semetabaj Hispano: Espiritualidad, pastoral, cultura y amistad.

Una tarea que nos ha marcado el Papa: ¡Acompañar!

Una tarea que nos ha marcado el Papa: ¡Acompañar!

Quisiera dirigirme también a ustedes, queridos sacerdotes  que concelebran conmigo en esta eucaristía: han venido para acompañar a sus jóvenes, y es bonito compartir esta experiencia de fe. Pero es una etapa en el camino. Sigan acompañándolos con generosidad y alegría, ayúdenlos a comprometerse activamente en la Iglesia; que nunca se sientan solos.

Ojalá sepa hacerlo yo mismo y mis hermanos sacerdotes. Al menos, lo intentaremos.

Desde la retaguardia

Desde la retaguardia

Con cierta añoranza de la JMJ de Madrid, que pude vivir en vanguardia, vivo la de Río desde una activa y gozosa retaguardia. Y con intensiadad y, sobre todo, con oración e información. Disfruto del éxito, de la fuerza de los mensajes, de los gestos del Papa.

En fin, que mejor estaría en Río, aunque tampoco se etá mal aquí. Y... desde luego, tenemos mucho más calor, que algo es algo ¡Que aprovechen bien los que tienen la suertaza de estar allí!

La foto es de la JMJ de Madrid ¿Qué aspecto tendría yo ahora en Río de Janeiro? Al menos, el cambio de gafas... ¡Algo es algo!

"No escatimemos esfuerzos en la formación de los jóvenes"

"No escatimemos esfuerzos en la formación de los jóvenes"

Es un punto clave del mensaje de hoy del Papa a sacerdotes y seminaristas. Difícil pero vital:

No escatimemos esfuerzos en la formación de los jóvenes. San Pablo, dirigiéndose a sus cristianos, utiliza una bella expresión, que él hizo realidad en su vida: «Hijos míos, por quienes estoy sufriendo nuevamente los dolores del parto hasta que Cristo sea formado en ustedes» (Ga 4,19).

Que también nosotros la hagamos realidad en nuestro ministerio. Ayudemos a nuestros jóvenes a redescubrir el valor y la alegría de la fe, la alegría de ser amados personalmente por Dios, que ha dado a su Hijo Jesús por nuestra salvación. Eduquémoslos a la misión, a salir, a ponerse en marcha. Así ha hecho Jesús con sus discípulos: no los mantuvo pegados a él como una gallina con sus polluelos; los envió.

No podemos quedarnos enclaustrados en la parroquia, en nuestra comunidad, cuando tantas personas están esperando el Evangelio. No es un simple abrir la puerta para acoger, sino salir por ella para buscar y encontrar. Pensemos con decisión en la pastoral desde la periferia, comenzando por los que están más alejados, los que no suelen frecuentar la parroquia. También ellos están invitados a la mesa del Señor.

"Que mi fe no sea triste"

"Que mi fe no sea triste"

Me apunto yo también a lo que dijo el Papa a los jóvenes en Copacabana:

Cristo ha crecido en ustedes. Hoy quiere venir aquí para confirmarlos en esta fe, la fe en Cristo vivo que habita en ustedes, pero he venido yo también para ser confirmado por el entusiasmo de la fe de ustedes. Ustedes saben que en la vida de un obispo hay tantos problemas que piden ser solucionados. Y con estos problemas y dificultades, la fe del obispo puede entristecerse, Qué feo es un obispo triste. Qué feo, que es. Para que mi fe no sea triste he venido aquí para contagiarme con el entusiasmo de ustedes.

Los abuelos de Cristo

Los abuelos de Cristo

San Joaquín y Santa Ana. Hoy les encomendé en la misa parroquial a los abuelos y abuelas, para que sean una antorcha de fe en las familias y en el mundo.

La foto es de la preciosa imagen de Santa Ana y la Virgen Niña en la Basílica del Pilar de Zaragoza. Hoy repartí en la iglesia una hoja con esta imagen y la de San Joaquín, con una oración por los abuelos. Ha tenido gran éxito.

Un libro para comprender al Papa Francisco

Un libro para comprender al Papa Francisco

Lo he terminado de leer y me ha parecido muy esclarecedor y de todo enorme interés para entender y querer al Papa Francisco: su familia, su historia, su vocación, sus preocupaciones, su fe y su amor al pueblo de Dios. Una verdadera delicia para gozarla en estos calurosos días veraniegos. Con este acercamiento literario a la figura del Papa, el calor se contagia por dentro ¡Lo aseguro!

Lo que quiere el Papa para los jóvenes y para la Iglesia

Lo que quiere el Papa para los jóvenes y para la Iglesia

Lo ha dicho alto y claro a los jóvenes argentinos con los que se reunió en la catedral de Río. Pienso que está dicho también para nosotros:

"¿Qué espero de la Jornada? Espero lío, que haya lío, que la Iglesia salga a las calles. Que nos defendamos de la comodidad, que nos defendamos del clericalismo".

Después de su paso por la favela Varginha, se dirigió a la Catedral Metropolitana, donde miles de jóvenes argentinos esperaban ansiosos su llegada. 

"No se dejen excluir y no excluyan a los ancianos. Cuiden los dos extremos de la vida, de la historia de los pueblos".

Oración por las víctimas del accidente ferroviario en Santiago de Compostela

Oración por las víctimas del accidente ferroviario en Santiago de Compostela

Ante el Apóstol Santiago, pido que Dios sea consuelo para todas las familias que han sufrido las consecuencias del accidente ferroviario cerca de Santiago de Compostela, que ha sumido en el dolor y el luto a nuestros hermanos. 

Con el corazón puesto en tu misericordia divina, pido de corazón por quienes están ahora, Señor, en tu presencia y por los heridos que luchan por la vida.

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en tentación, y líbranos del mal. Amén.

Dales, Señor el descanso eterno, y brille para ellos la luz perpetua.

Descansen en paz. Amen.

En Clavijo, celebrando al Apóstol Santiago

En Clavijo, celebrando al Apóstol Santiago

En la foto aparece el seminarista Hugo, de Paraguay, ante el impresionante castillo de Clavijo, testigo, según la tradición, de la aparición de Santiago en batalla decisiva para los reinos crisitanos de Castilla.

Tras celebrar por todo lo alto en la parroquia al santo Apóstol, pidiendo y recordando a las víctimas del tremendo accidente ferroviario de Santiago de Compostela, hemos aprovechado la tarde para acercarnos a este impresionante lugar desde el que se divisa todo el valle del Ebro, parte central de La Rioja.

En la basílica de monte Laturce hemos rezado al Apóstol por la fe de España y los pueblos hermanos de América ¡Que nos escuche el Santo!

La fiesta del Apóstol Santiago, me hace sentirme un poco más peregrino

La fiesta del Apóstol Santiago, me hace sentirme un poco más peregrino

Y crer en los milagros del Camino de Santiago, como el del gallo y la gallina, que se recuerda en Santo Domingo de la Calzada, aquí en La Rioja. La foto está tomada en Santo Domingo, recordando ese simpático milagro.

¡Feliz fiesta del Apóstol en el Año de la Fe!

Oración al Apóstol Santiago, Patrono de España

Oración al Apóstol Santiago, Patrono de España

Apóstol Santiago, en el Año de la Fe, defiende, fortalece e ilumina la fe que nos transmitió en España tu predicación y el testimonio de tu martirio. Desde el cielo y desde tu sepulcro martirial de Compostela ilumina nuestros corazones ciegos, robustece nuestras voluntades débiles y anima nuestra desesperanza. Santo Patrono vela por España y sus naciones hermanas.

La Jornada Mundial de la Juventud en manos de la Virgen

La Jornada Mundial de la Juventud en manos de la Virgen

Hoy, en vista de la Jornada Mundial de la Juventud que me ha traído a Brasil, también yo vengo a llamar a la puerta de la casa de María —que amó a Jesús y lo educó— para que nos ayude a todos nosotros, Pastores del Pueblo de Dios, padres y educadores, a transmitir a nuestros jóvenes los valores que los hagan artífices de una nación y de un mundo más justo, solidario y fraterno.

Papa Francisco

Recuerdos de Mons. Eduardo Fuentes en su aniversario (IV)

Recuerdos de Mons. Eduardo Fuentes en su aniversario (IV)

No recuerdo enojado a Monseñor Eduardo. Se dominaba y tenía un aguante fuera de lo común. Su sentido positivo era absoluto. No admitía derrotismos, ni consideraciones negativas. Le gustaba ensalzar lo bueno, logrando así que las personas mejoraran a su lado.

En los días de su enfermedad lo recuerdo olvidado de sí, con una sonrisa para quienes le visitábamos, que nos dejaba confortados. En aquellos meses duros, que le llevarían a la muerte, llamó muchas veces por teléfono al Seminario, interesándose por todo y por todos. Yo le escuchaba conmovido y, como no veía su cuerpo consumido, me parecía que estaba como en sus buenos tiempos, pues su voz era fuerte y  animosa. Una voz, por cierto, que, aunque no tenía  buen oído musical, empleaba con generosidad para cantar con entusiasmo, bromeando muchas veces sobre su personal deficiencia para entonar los cantos.

Trabajar con él era un gusto, pues no abrumaba con indicaciones, sino que prefería estar al lado acompañando, dando confianza y sugiriendo soluciones. También recuerdo los días de descanso en las convivencias sacerdotales que compartimos durante diez años. Era divertido, ingenioso y se volcaba con los demás, disfrutando del juego incluso cuando perdía. A su lado las situaciones más complicadas se hacían fáciles. Yo no recuerdo de los años compartidos, acontecimientos traumáticos, porque Monseñor Eduardo con su serenidad y ponderación fundía el hielo y apagaba el fuego. Y es que, además de buen Pastor, siempre fue, y sigue siendo, un gran amigo.

Finalizo este relato de recuerdos, que escribí el año pasado con motivo del 15 aniversario del fallecimiento de Mons. Eduardo, y que se publicó en un nuemero especial de revista en el Seminario de Sololá. La foto está tomada en San Andrés Semetabaj en el año 1988 y aparece Mons. Eduardo y Don Pedro Rodriguez que nos visitó ese año.

 

Un seminarista de Paraguay en Villamediana

Un seminarista de Paraguay en Villamediana

Se llama Hugo y estudia teología en Roma. Pasará unos días en la parroquia para regresar a Roma a continuar su preparación sacerdotal. Hoy ma ayudó en las tareas del huerto parroquial, en un bonito día veraniego ¡Bienvenido, Hugo!

Oración al Beato Juan Pablo II por la JMJ de Río de Janeiro

Oración al Beato Juan Pablo II por la JMJ de Río de Janeiro

Amigo y Beato Juan Pablo II, pide a Dios por los jóvenes de Río y por todos los del mundo. Que escuchen al Papa Francisco con el mismo entusiasmo y acogida con que te escucharon a tí durante años. Y que respondan con generosidad, porque Dios los llama a algo grande ¡Que sean muy generosos!

Recuerdos de Mons. Eduardo Fuentes en su aniversario (III)

Recuerdos de Mons. Eduardo Fuentes en su aniversario  (III)

Recuerdo que a Monseñor Eduardo Fuentes le preocupaba que el Seminario diera una formación muy acorde con las directrices de la Iglesia, en unos tiempos algo confusos, pero también que fuera muy adecuada a las necesidades de la diócesis. También le causaba desvelos y preocupación sacar adelante económicamente la institución. Recuerdo que en su lecho de muerte, pocos días antes de su fallecimiento estaba pendiente de que el Seminario no sufriera quebranto y nos pedía a los formadores que cuidáramos este aspecto. Tras su fallecimiento, casi como un milagro, se asentó la institución y mejoró su situación económica, creciendo enormemente las aportaciones de las parroquias de la diócesis.

Monseñor Eduardo era muy servicial y no le gustaba que le sirvieran. Recuerdo que en una ocasión, viniendo de Guatemala a Sololá, se nos pinchó una llanta del carro al P. Luis y a mí. Providencialmente Monseñor Eduardo regresaba también por la misma carretera, paró su carro y se puso a soltar los tornillos de la llanta con tanto ímpetu que se le rompió el pantalón. No se inmutó por ello, ayudó a cambiar la llanta, cubrió como pudo la rotura con su saco, y nos acompañó hasta el taller, permaneciendo en pie para disimular su maltrecho pantalón, mientras arreglaban la llanta.

También lo recuerdo, especialmente cercano y familiar, compartiendo la cena navideña y de fin de año con los sacerdotes que estábamos lejos de nuestra familia y de nuestro país. En esas ocasiones luchaba con el sueño y aguantaba por hacernos agradable la noche y ayudarnos a superar la nostalgia en fechas tan señaladas.

La foto está tomada en Panajachel, en la residencia episcopal. Se me ve a mí, con Mons. Eduardo, unos profesores de Pamplona, que estaban de visita, y el P. Juan y el P. Javier ¡Qué tiempos aquellos!

¡Ya estamos en la JMJ y El Papa en Brasil!

¡Ya estamos en la JMJ y El Papa en Brasil!

Gracias, Santo Padre, por su hermoso mensaje al llegar a Brasil. Tomo buena nota:

La juventud es el ventanal por el que entra el futuro en el mundo y, por tanto, nos impone grandes retos. Nuestra generación se mostrará a la altura de la promesa que hay en cada joven cuando sepa ofrecerle espacio; tutelar las condiciones materiales y espirituales para su pleno desarrollo; darle una base sólida sobre la que pueda construir su vida; garantizarle seguridad y educación para que llegue a ser lo que puede ser; transmitirle valores duraderos por los que valga la pena vivir; asegurarle un horizonte trascendente para su sed de auténtica felicidad y su creatividad en el bien; dejarle en herencia un mundo que corresponda a la medida de la vida humana; despertar en él las mejores potencialidades para ser protagonista de su propio porvenir, y corresponsable del destino de todos.

Oración a la Virgen, acompañando al Papa a Río de Janeiro

Oración a la Virgen, acompañando al Papa a Río de Janeiro

Santa María, madre y reina de los jóvenes, cuida al Papa que se reune esta semana con ellos en Río. Dales tu apertura de corazón, tu generosidad, tu entusiasmo, tu docilidad y tu alegría. Pide a tu Hijo que suscite vocaciones al sacerdocio, que las necesita la Iglesia. Y no dejes de extender tu manto acojiendo a todos los jóvenes del mundo, incluídos los de mi querida Parroquia. Amén.

Recuerdos de Mons. Eduardo Fuentes en su aniversario (II)

Recuerdos de Mons. Eduardo Fuentes en su aniversario  (II)

Recuerdo que el Obispo Eduardo Fuentes llegaba cansado de sus correrías por la diócesis de Sololá y bromeaba con nosotros, desdramatizando los problemas y haciéndonos descansar, olvidando su propio cansancio, con su buen humor, su serenidad y su gran sentido sobrenatural. No se me olvidan algunos chistes que insertaba, con cierta gracia y mejor voluntad, en la conversación cuando estábamos tensos y desasosegados. Los contaba con tanto deseo de superar el bajón de ánimo que los recibíamos con inmenso agradecimiento. Lograba así que encauzáramos más serenamente los conflictos, permitiéndonos encontrar  soluciones más adecuadas y  realistas.

Lo que más me llamó la atención, en los diez años que conviví con él, era su gran corazón, su afecto, su preocupación por todos y cada uno, su conocimiento profundo de las personas, su imparable y extenso afán apostólico. En concreto, llegaron varios seminaristas, directamente tratados y animados vocacionalmente por él, que hoy son sacerdotes.

Se desvivía por acompañar, las veces que se lo permitían sus ocupaciones diocesanas, a los seminaristas, en las salidas que se hacían, por los alrededores del Seminario, caminando. Ponía un empeño entusiasta en las numerosas clases  que impartía, sobre todo en los comienzos, y era benévolo al calificar el rendimiento, animando siempre a los alumnos más retrasados. Y, cuando se fue cargando de ocupaciones, procuraba encontrar unos momentos para platicar y reír con formadores y seminaristas, que agradecíamos infinito sus detalles.

En la foto aparezco con Mons. Eduardo y otros sacerdotes en Honduras en una inolvidable convivencia sacerdotal. Me parece que era el año 1990.

Con el corazón y la oración en la JMJ de Brasil

Con el corazón y la oración en la JMJ de Brasil

Recordando la inolvidable JMJ de Madrid, hace dos años, y como Brasil está lejos, me animo uniéndome a los jóvenes que participan en tan maravilloso evento. Y me sumo de corazón y con oración a esas catequesis, viacrucis, encuentros con el Papa, vigilia y Misa, que serán, sin duda, inolvidables ¡Exito y frutos para la JMJ!