Celebrando Misa para los petegrinos en la Capelinha de Fátima
Ha sido como vivir el cielo en la tierra. Emoción, devoción, entusiasmo, alegría.
Ha sido como vivir el cielo en la tierra. Emoción, devoción, entusiasmo, alegría.
A celebrar y visitar a la Virgen en el centenario de sus apariciones.
Felicitaciones en su fiesta que venga llena de bendiciones y alegría. Un abrazo fuerte.
Con su párroco y sacerdotes originarios del pueblo, entre los que destaca el Obispo de Soria, que es quien ha presidido y predicado la fiesta. Un precioso día, que me recuerda mi aterrizaje en Autol en el mes de diciembre de 2006. Va a hacer once años.
En la foto, el obispo Abilio y los sacerdotes que hemos concelebrado, ante la Virgen de Nieva en su ermita, al final de la procesión.
Le pido por todos los párrocos para que seamos profundamente humanos y divinamente espirituales. Y que seamos padres, hermanos y amigos.
Con lecturas, ilusión y preparativos administrativos y otros. Espero festejar así el centenario y beneficiarme de las gracias de tan bendecido lugar. La peregrinación será del 7 al 11 de agosto.
La foto es de la preciosa imagen de Santa Ana con Jesús y la Virgen que recorre procesionalmente las calles de Cervera del Río Alhama. Les pido a los santos abuelos que cuiden la fe de nuestros jóvenes.
Síganme, les dice Cristo, a unos cuantos pescadores y ellos, dejando las redes lo siguen de mil amores. Nosotros también oímos en medio de las labores que rememos “mar adentro” para pescar a los hombres.
Revivimos la experiencia de entregar la juventud, como hicieron los Apóstoles, para seguir a Jesús.
Lo vieron hacer milagros y anunciar que llega el reino y perdonar los pecados y sanar a los enfermos. Nosotros también lo vemos salvar con los Sacramentos y nos sentimos felices de prepararnos a hacerlos.
Escucharon sus palabras, buena nueva o evangelio, para instaurar en la tierra la justicia de su Reino. Nosotros las escuchamos con grandísimo contento y consagramos la vida a difundir este Reino.
El día de Jueves Santo quiso lavarles los pies para darles el ejemplo de servir sin interés. Nosotros también servimos sin buscar ningún provecho para cambiar nuestro mundo que está bastante maltrecho.
Cuando Cristo sube al cielo los envía a predicar a los confines de un mundo que espera con ansiedad. A nosotros nos invita a proseguir la misión, llevando por todo el mundo su Reino y su salvación.
Lo celebro con cariño y agradecimiento por la entrega generosa de su vida episcopal. Y me alegro de haber podido compartir con él años muy felices y muy fecundos. Dios lo recompense con un cielo muy grande!
Responden generosamente y no fallan aunque sea difícil lo que se pide. La adoración y oración de los sencillos que llega al corazón de Dios sale de estos intrépidos feligreses.
La foto es del mes de mayo pero en ella están la mayoría de los incondicionales.
He regresado a este pueblo, donde ejercí mis sacerdocio al volver, después de veinte años, de Guatemala. Y me he sentido rejuvenecer, al acompañar al joven Manuel a quien conocí, cuando él acababa de ingresar en el Seminario Menor, y ahora es ya Diácono y pronto será, Dios mediante, Sacerdote.
Ha sido una celebración conmovedora, bien preparada, solemne y entusiasmante. Todo a punto. Una homilía clara, cercana motivadora. Me he sentido renacido en mis ilusiones sacerdotales y en mis deseos de entrega ¡Necesitamos los sacerdotes este empuje de los que vienen detrás, cargados de entusiasmo y valentía!
Por todo ello, gracias, Manuel por permitirme participar en este acontecimiento de tu joven vida; gracias, Don Angel (celoso párroco de Autol) por lo bien preparada y coordinada que estuvo la ceremonia y gracias, Don Carlos, por el regalo de la Ordenación de Manuel y el empuje que nos ha dado a los sacerdotes en su preciosa homilía.
Muy agradecido al gran sacerdote-fotógrafo Jesús Mª Ortega por tan preciosas fotos. Hubiera puesto todas, pero para valorar el trabajo fotográfico creo que basta esta muestra ¡Gracias, amigo!
Cada domingo llama a la fiesta.
Algunos no hacen caso pero a no pocos les llega.
Y a todos nos recuerda que nuetro Dios nos espera!