Danzas para Santa Eufemia en su ermita
Ocho sacerdotes hemos celebrado con el Pueblo de Dios peregrino en Villamediana a nuestra Patrona, la Mártir Santa Eufemia. Una gran celebración y preciosa fiesta.
Una mañana festiva y gozosa en que la plaza de la ermita, al son de la campana, ha visto congregarse a muchos devotos de nuestra santa patrona para la tradicional misa en su honor.
Por la tarde, en la iglesia, el final de la novena y la misa de la Virgen Dolorosa. Muy completo y gozoso día.
Ermita de Santa Eufemia, que en medio de nuestras casas, con tu bella sencillez adornas Villamediana, traemos hoy hasta aquí esta imagen tan amada de nuestra santa Patrona, que dentro de ti se guarda.
Para celebrar su fiesta entre músicas y danzas, con oraciones y flores, con súplicas y plegarias.
¡Patrona Santa Eufemia, bendice a Villamediana!
(Y lo he editado en una estampa que se repartió en la ofrenda floral y se repartirá también en la veneración de la reliquia de la Santa el día de la fiesta)
Fue presentado el domingo a la Virgen y pretende implicarnos a todos en la misión diocesana. Ojalá podamos realizar sus objetivos.
Bendita santa Eufemia, protectora de la fe: Haz que sigamos tu ejemplo, siempre testigos del bien!
Nuestro Obispo ha puesto a los pies de nuestra Patrona la Misión diocesana que pondremos en marcha entre todos.
La celebramos con cariño este domingo de septiembre.
Con él mi oración para que se logre una paz duradera y consolidada y la vida cristiana recupere toda su fuerza y fecundidad en Colombia.
Recordando a muchos amigos y a esa gran nación, mi oración, afecto y apoyo en estos momentos de dolor por tantos daños humanos y materiales causados por el terremoto.
Por todo lo alto, con la participación de ocho sacerdotes y de todo el pueblo, con un buen predicador y una gran coral y danzas. Felicito al párroco y ala parroquia de Alberite.
Santa Eufemia te admiramos y contemplando tu imagen, martir llena de coraje, con cariño te rezamos.
Por las tardes, a las ocho, nos reuniremos para cantar las glorias de nuestra santa patrona y preparar su fiesta del 16 de septiembre.
Muy concurrida y participada, con una digna y devota celebración que, por gentileza del párroco, he presidido y predicado. Y hemos concluido compartiendo la comida en amena y entretenida conversación entre los seis sacerdotes participantes.
Con un grupo de este pueblo y su párroco peregriné el mes pasado a Fátima y conocí la iglesia de San Antonio, construida sobre la que fuera su casa familiar, en que nació.
Mañana me invitan a predicar en Pradejón en la fiesta que celebran al santo. En la foto la iglesia de san Antonio en Lisboa con los peregrinos de Pradejón.
Antes de comenzar el nuevo curso de estudios filosóficos, el P. Gustavo se ha pasado por Logroño en breve pero bien aprovechada visita. Gracias por ello, amigo Gustavo.
Una preciosa fiesta llena de fe, piedad y deseos de acudir a la Virgen y de contar con su maternal intercesión.
Con procesión, Misa y reparto de bollos. Una ocasión magnífica para reencontrarnos familiares, amigos y descendientes de Sorzano. Una tarde para sentirnos familia creyente rodeando a nuestra patrona y madre la Virgen del Roble.
Acabo de terminar de leer esta novela de Gonzalo Giner, que me ha hecho gozar el misterio y la belleza de las vidrieras o vitrales que adornan las catedrales e iglesias, también mi iglesia parroquial, como puede apreciarse en la fotografía de la que adorna el presbiterio de la iglesia de Villamediana. Y todo ello, entrelazado con unas, a veces demasiadado novelescas aventuras, pero que mantienen el interés a lo largo de las 731 páginas de la novela. En la Nota final explica el autor:
Esta novela nació con la única pretensión de darte a conocer, hacerte disfrutar y ayudarte a entender en qué consistió el maravilloso mundo de las vidrieras durante el gótico tardío, una disciplina escasamente tratada en la novela histórica y un tema que, a mí, lo confieso, me ha enamorado. Durante la Edad media hubo quien levantó catedrales de piedra para hacer de ellas las casas de Dios, pero fueron los maestros vidrieros quienes las convirtieron en auténticos sagrarios de luz y color al abrir sus ventanas al cielo.
Como ayuda para mi inspiración, a lo largo de la construcción de esta novela he acudido varias veces a Burgos y a León no sólo paraestudiar sus monumentales vidrieras, también para vivirlas. En mi caso, esas imponentes paredes de color y vidrio ya no serán nunca lo mismo. Con ese mismo espíritu visité también las catedrales de Amberes, Gante, Bruselas, y algunos de los templos que son citados en la novela situados en Brujas, Milán y Lovaina.
Y en boca de uno de los personajes concluye el autor:
Este gran artista ha conseguido con sus manos y un evidente talento transformar unos simples vidrios en algo sagrado, escenario de miles de oraciones futuras que conducirán las almas a Dios. No sólo ha construido unos vitrales, ha levantado auténticas murallas espiritualescargadas de fe, unas ventanas hacia el cielo. O, mejor dicho, ha conseguido crear las ventanas del cielo...